SOLVEM SOLUCIONES

La función principal de un consultor es la de aportar a las empresas un alto valor añadido, basado en nuestra experiencia y conocimiento de la realidad empresarial.

NOS ENCANTA EL CONCEPTO DE SER DIFERENTES

¿ Qué te ofrecemos?

Consultoría de Planificación Estratégica y de Innovación.

-Soluciones de negocio
-Estrategia.

-Innovación a través del análisis de nuevas oportunidades de negocio.

-Elaboración de Planes de Negocio y Análisis de Proyectos.

-Planificación Empresarial de Dirección y Gestión.

-Gestión Financiera. Análisis Económico Financiero.

-Gestión del Cambio. Desarrollo Organizacional.


Servicios de "Interim Management".

Puesta a disposición de la empresa de profesionales altamente cualificados y de contrastada experiencia para ejercer, por tiempo limitado, labores de ejecución de Planes de Acción ante cambios generacionales, Estrategia, reestructuraciones o problemas económicos, o ocupar cargos como Directores Generales, Financieros o de Recursos Humanos o formar parte del Consejo de Administración de una empresa.


Consultoría de Apoyo al Emprendedor.

-Análisis y viabilidad de la idea y proyecto.
-Apoyo para la creación de la empresa y puesta en marcha.
-Elaboración metódica del Plan de Empresa.

Formación.


MISIÓN

En SOLVEM Consultoría Estratégica, como parte integrante del mundo de la empresa, tenemos una MISIÓN, cuyo origen se ubica en la generación de valor a través de la mejora continua de las operaciones basada en la EXCELENCIA de la CALIDAD de la GESTIÓN, mejorando la COMPETITIVIDAD de nuestros clientes e INCREMENTANDO SUS BENEFICIOS.

VISIÓN

Nuestra VISIÓN es la de se una firma especializada e innovadora en el sector de la Consultoría, cuyo empeño es la de trabajar junto a nuestros clientes en analizar, diseñar, e implantar un Proyecto Integral de Cambio en el negocio, compartiendo riesgos y transfiriendo habilidades y conocimientos con el fin único de obtener resultados reales y tangibles a través de un compromiso y vocación de rigor, y poniendo en dicho proyecto, entrega, esfuerzo y dedicación.

jueves 9 de febrero de 2012

Recetas del sentido común para salir de la crisis y evitar que los alienígenas vengan a rescatarnos.

Tengo un amigo que posee una extraña percepción de la realidad, o al menos eso me parecía a mí hasta hace unos años. Es un tipo genial, de mirada ambigua, de éstos que cuando le hablas no sabes si te está escuchando o si ya está pensando en argumentarte sabiamente, y con toda naturalidad, lo que le vas a rebatir o compartir.

Me decía a tenor de lo que sucede a nuestro alrededor: “Rober: creo que debo ser de origen extraterrestre. No es normal lo que está pasando. ¿O es que no lo ves tú igual? La gente está loca o soy yo el que lo está. Las cosas no se pueden hacer así de esta manera; y cómo vamos a salir de ésta si…”. Etc, etc…

Eso mismo, cómo vamos a salir de ésta, si…?

Y en determinadas ocasiones pienso que tiene algo de razón. O mejor dicho, bastante. La sensación que a uno le produce observar cómo se están gestionando determinadas cosas, conlleva irremediablemente, a que en el fuero interno de la estructura de la razón y de la lógica humana se derive a aceptar, efectivamente, que sea lo inadecuado y lo absurdo lo que en definitiva se haya apoderado de nuestra manera de actuar.

Todo el mundo apuesta por la innovación y habla de ella sin tapujos y te dan recetas y reglas y conceptos que en algunos casos son impronunciables, olvidándose de lo esencial. Pero, en realidad, de qué innovación estamos hablando? Casi nadie lo sabe. La mayoría de empresarios miran al cielo de la apuesta de la innovación sin saber de qué se trata, e introduciéndose en una vía sin saber a dónde conduce ni lo que significa; y los nuevos emprendedores todavía menos, ya que suponen que la genial idea que brilla en sus mentes será los suficientemente válida para crear un imperio de riqueza monetaria.

Las recetas con sentido común para salir de la crisis no están en el limbo. Están aquí abajo. Y se sitúan, y eso parece no entenderlo nadie, en nuestra habilidad. Dependen en grandísima medida de nuestra capacidad de hacer bien las tareas de la gestión diaria en la responsabilidad empresarial, tanto para empresarios que no paran de quejarse por la falta de todo tipo de crédito, subvenciones y ayudas, como de los futuros empresarios que dicen que no tienen medios ni liquidez para la puesta en marcha, pero que no saben lo que es un Plan de Negocio, y menos la utilidad que tiene.

No miremos siempre qué medidas van a tomar nuestros gobernantes para sacarnos de ésta. Es importante, sí. Pero no es todo. Mirémonos hacia nuestra forma de proceder, y lo más esencial, a nuestra forma de gestionar nuestra organización tanto la presente como la futura para salir hacia delante, y de igual forma en colaborar y contribuir de manera inequívoca en dar los pasos necesarios para un país mejor.

Y reitero. De nada servirá apostar por la innovación, el fomento del emprendedurismo, las mejores técnicas organizativas, las planificaciones con métodos aritméticos, etc., si luego en nuestra empresa u organización del tipo que sea no sabemos gestionar de manera sencilla y práctica el fundamento de la gestión empresarial, que dependen no de la Administración, si no de nuestra capacidad y voluntad. Hacer mal esas cosas conlleva de manera fulminante a contribuir de una manera enorme y absurda a que este país no prospere de manera efectiva y eficiente.

Y me refiero a esas empresas u organizaciones que lamentablemente existen en un porcentaje desolador, y que se basan en la improvisación total; a que no poseen la mínima información básica para la toma de decisiones en todos sus departamentos desde el contable que llevan retrasos de meses en la puesta al día por falta de tiempo , la gestión de stock, los cobros… pero que siguen adquiriendo complejísimos programas informáticos de gestión que no alimentan porque no tienen esos mismos datos al día; a las empresas que han olvidado que existen unos valores fundamentales en su interior para el desarrollo personal y externo; a las que les falta tiempo para la creatividad ; a las que no son flexibles y carecen de los mecanismos para la adaptación de sus estructuras en un mundo tan cambiante; las que no tienen siquiera organización; a las que el capítulo de la reducción de costes de manera estructural y no coyuntural lo basan en la eliminación del talento y no en otros elementos; a las que no les dan importancia a la gestión de la tesorería como prioridad para anticiparse a los posibles problemas de liquidez y evitar problemas mayores, y en la mayoría de ocasiones irremediables; en las que creen que la internacionalización no es más que un viaje en avión a países que no se saben ni de dónde están en el mapa; las que no controlan; las que las nuevas tecnologías creen que se refieren a video juegos para sus hijos; etc…

Podría seguir. No es ninguna broma pesada.

Y es la cruda realidad. E innovar significa de igual forma, hacer que este numerosísimo grupo de empresas que coexisten y habitan en este país, pongan al día sus estructuras, de esta manera tan sencilla y práctica.

A partir de eso, se alcanzarán metas más complejas. Es como imaginarse comprarse cualquier instrumento electrónico, en donde la carcasa es de ultimísima generación, pero que su interior estuviera completamente vacío. Por más que intentemos hacerla funcionar, jamás se logrará. Y eso podemos trasladarlo sin ningún complejo a lo que está sucediendo en España. Es nuestro mayor problema.

Empecemos por nosotros mismos. Es fácil. Es sencillo. Pero hagámoslo.
Esto es innovar y de qué modo. Es lamentable pero es así. Mientras no se realice, Alemania nos seguirá llevando no veinticinco años de adelanto; sino años luz.

Y serán los alienígenas los que tendrán que venir a rescatarnos.

jueves 1 de diciembre de 2011

A propósito de Enrique Martín.

Continúa flotando en el ambiente, a las profundidades más inoperantes que la condición humana en determinados momentos tiende a dejarse llevar, una especie de situación retrograda que desespera al más aspado, que, en realidad desconozco si es producto de esta aurea de incertidumbre que se ha depositado en nuestras almas . Es la absurdez llevada a cimas inalcanzables.

Si en algo nos distinguimos la raza humana de los innumerables seres vivos que habitan en este planeta, es nuestra capacidad sublime de evolución, inteligencia, iniciativa, creatividad y raciocinio, aunque en determinadas ocasiones no lo parezca.

En determinados escenarios cierta condición humana se comporta de una manera inexplicable atormentando, precisamente, dichas características que se supone poseemos de forma natural y que desarrollamos a lo largo de nuestra vida. Y una de ellas es la evolución de nuestra forma de pensar, de nuestra forma de actuar, de escoger aquellas circunstancias que nos son más favorables y óptimas y que se vayan adaptando a nuestra forma de proceder a medida que uno se va enfrentando a la actividad diaria y una coyuntura histórica que sólo cada uno conoce de primera mano.

La absurda y desconcertante campaña que está sufriendo Enrique Martín en estos últimos días, no es más que una aplicación indigna del más puro ancestral comportamiento de ciertos grupos de personas que, en su entera libertad de acción y pensamiento, no hacen sino retomar la bandera del más puro radicalismo encerrando al mismo concepto de raíz de lo que significa evolución y razón, en la más oscura de las latitudes coercitivas, que no es más que el fondo de la cuestión: coartar la libertad.

Primar y aupar por intereses creados la forma y libertad de pensamiento de hace una década en unas circunstancias históricas que cada uno conoce en su fuero interno, sobre la misma evolución de las cosas, y sobre todo por los hechos notorios y palpables de una persona que ha realizado y está realizando una gestión soberbia, en los organismos e instituciones que representa, dándoles un impulso e iniciativa de primerísima magnitud no es más que una insolencia indigna de los que lo priorizan.

Decía Santiago Carrillo hace muchísimos años, en los albores de la Transición, que todos en nuestra juventud hemos tenido pensamientos revolucionarios con la esperanza de cambiar el sentido de las cosas, y no puedo estar más de acuerdo en ello. Y sin embargo, todos hemos evolucionado y asentado nuestro pensamiento a la evolución misma del mundo en que habitamos, defendiendo desde la esfera del respeto y la cordialidad lo que creemos, y desde posiciones muy antagónicas.

Se podrá o no estar de acuerdo con Enrique Martín en algunas cosas, pero siempre desde nuestra propia libertad y de ese respeto. Lo que no me cabe ninguna duda que este ilicitano de gran capacidad intelectual, de expresión docta, creativo e impulsor de multitud de iniciativas de mejora, se merece la oportunidad solemne de dejarle hacer una tarea de impulso al empresariado alicantino que tanta falta hace, en una época donde Valencia sigue marcando preocupantemente los pasos a través de sus grupos de presión y en una época en que uno de nuestros buques enseña como la CAM ha naufragado de forma frustrante dejando al tejido social y empresarial de la provincia en una desnudez alarmante, entre otros hechos también relevantes. Seguro que mucha gente que se ha sumado al carro de la crítica no ha puesto tanto énfasis en denunciar estos acontecimientos. Seguro.

Enrique Martín puede ser esa persona que, desde su perspectiva e iniciativa, aglutine y organice los intereses de la provincia de Alicante mediante una mejora consustancial en los ámbitos empresariales, profesionales y sociales. Una persona que es capaz de darle un nuevo concepto al alicantinismo moderno, en donde fluyan de nuevo las actividades emprendedoras que tanto hacen falta y que han hecho de la provincia de Alicante el espacio más grande y diverso de impulso emprendedor de toda España, y que en este momento pasa por una situación de puro desconcierto. Alicantinismo no es Alicante; es la potenciación de una actividad creatividad e innovadora de cualquier rincón de nuestra geografía, y la defensa de una forma de hacer y de un valor diferencial enorme.

Dejemos ya los conceptos cavernícolas. Las personas no somos entes estáticos ni en su forma de proceder ni de pensamiento; somos entes dinámicos que evolucionan día a día.

domingo 13 de noviembre de 2011

Reinventar la empresa: segundas oportunidades pueden ser muy buenas.

(Contenido de la Jornada que impartí el pasado día 26 de Octubre en el marco del Día de La Persona Emprendedora de Alicante)

>TÍTULO DE LA JORNADA:
“Reinventar la empresa: segundas oportunidades pueden ser muy buenas”

Descripción: Las empresas en situaciones económicas como las actuales, deben hacer una reflexión global y plantear la conveniencia de rediseñar su estructura, su objetivo, su negocio, su filosofía en empresa y estrategia comercial. Son muchos los modelos de empresas que han sido reinventadas para convertirse en modelos de negocio diferentes que están teniendo éxito en esta misión.

1.- Estrategia, Modelo de Negocio e Innovación Empresarial.

A lo largo este pequeña charla, intentaré, de la mejor manera posible, esbozar, de una manera simple y práctica, las líneas y conceptos principales de un tema como éste, que de una manera imprescindible asoma con más vigor que nunca, a causa de nuestra situación de coyuntura económica y social.

Es el momento inequívoco de la estrategia, de reinventar el modelo de negocio y de redirigirlo hacia elementos clave como:
-la especialización de la demanda,
-estrategias relacionales,
-posicionamiento por personalidad con valores diferenciales,
-innovación,
-diseño,
-simplificación de procesos y mejoras productivas, optimización de la red de ventas,
-apertura de nuevos canales de comercialización y búsquedas de nuevas oportunidades de mercado.
Son reglas de juego para todos; tanto para
-emprendedores,
-proyectos innovadores,
-segundas oportunidades
-empresas en proceso de cambio e incluso,
-inversores,
que deben tener muy en cuenta a la hora de transformar nuestro modelo económico desde la raíz misma de la iniciativa empresarial.

La Estrategia y su Planificación, la innovación y la reinvención del modelo de negocio reorientándolo hacia las necesidades reales del mercado son las claves para evolucionar y tomar posiciones en este nuevo escenario.

Las últimas noticias que siguen perturbando nuestro bienestar, parece ser que no dan mucho pie a la esperanza, pero por eso mismo desde un empuje innovador y sirviendo esta crisis como vía de cambio, debemos aprovecharla como oportunidad única para lograr un crecimiento y estabilidad sostenible en el tiempo.

La lección que debemos, todos aprender de esta crisis, es no volver a cometer los mismos errores de antaño, en todos los ámbitos. No gestionar las cosas con procedimientos obsoletos y faltos de rigor.

Rediseñar los modelos de negocio, redefinir las propuestas de valor de una sociedad claramente marcada por los cambios profundaos que están convergiendo ahora y que nos están obligando a adaptarnos a velocidad de vértigo y a las empresas a desarrollar estrategias y estructuras.

Inversores, emprendedores, empresarios, autónomos, instituciones, organismos…todos debemos saber que sin el empuje de todos será una quimera recuperar nuestro bienestar. Y que hay oportunidades, grandiosas e innumerables ahí afuera. Sin duda.

Seguimos inmersos en un momento de crisis que afecta a la forma de gestionar de un todo empresarial.

Desde hace casi cuatro años, hay, lamentablemente un predominio claro del pesimismo y se desconfía, de gobernantes e instituciones.

Nos tiene atenazados la peor amenaza, que no es sino la incertidumbre y la perspectiva del futuro. Es un momento muy crítico. Somos conscientes de ello.

Es un contexto de cambios muy complejos, importantes e intensos que generan esa sensación de incertidumbre, además de inestabilidad e inseguridad en todas las organizaciones.

Y es en este contexto, precisamente, donde debemos y podemos aprovechar que esta situación desemboque, inequívocamente e irremediablemente en un cambio del actual modelo productivo y que se apoye en la innovación, las nuevas tecnologías, la calidad, la internacionalización de las empresas y el fomento de la educación.

El impulso de la innovación y la competitividad pasan por mejorar el sistema educativo;
-que los empresarios asuman los riesgos de la innovación;
-atraer el talento y la apuesta por el conocimiento;
-conseguir que la universidad y la investigación privada se integren en la solución de los problemas del entorno;
-hacer muy conscientes a las empresas de que su sostenibilidad depende de su capacidad de crear valor;
-preparar a las pymes para la internacionalización.

Sin embargo a la hora de innovar, la complejidad misma de los procesos y la inercia en las empresas y en los procesos de nuevos modelos de negocio, siguen siendo tan grandes que a veces los mismos procesos cobran vida propia y se perpetúan porque nadie cuestiona si continúan sirviendo el propósito que los creó en un principio.

Y las cosas son más sencillas de lo que aparentan. Para alcanzar metas complejas hay que comenzar por la gestión de lo simple y lo práctico. Esa es mi intención. Y mi metodología.

2.- Introducción. Los pilares básicos y globales.

Anticipación, flexibilidad, intuición y capacidad de adaptación son claves para el éxito en un mundo cambiante.

Las empresas; las organizaciones en general crean y destruyen valor cuando toman decisiones activas o pasivas en donde la estrategia de negocio tendrá un ejecución eficaz y eficiente siempre que no esté limitada por la total falta de información de la realidad y de los posibles escenarios.

En la actual coyuntura actual, turbulenta e impredecible, es más importante y básico que nunca conseguir un profundo conocimiento de los mercados en los que actúa la organización y de la operativa de todas y de cada uno de sus departamentos o áreas, alcanzando la agilidad necesaria para reaccionar rápidamente.

Es por tanto, la anticipación, la clave para tomar decisiones adecuadas en un entorno o mercado cambiante.

A nivel estratégico la identificación anticipada de tendencias de mercado y de las necesidades de adaptación de la cadena de suministro son críticas para definir modelos de negocio ganadores. Es decir, dotar a la organización de una capacidad de adaptación que le permita afrontar futuros cambios, como los que reclama la situación actual.

Para la puesta en marcha e implementación de un proceso de cambio, es imprescindible que las empresas u organizaciones cumplan unos requisitos generales, como la de contar con un estilo de dirección que fomente la comunicación y el diálogo y una cierta jerarquización de los diferentes niveles, ya que un cambio no puede ser impuesto desde arriba, sino que ha de ser comprendido y asumido por todas las personas involucradas a fin de minimizar la resistencia al cambio que obstaculiza e impide la puesta en marcha de un modelo de negocio.

Aquellas empresas que sepan medir acertadamente sus riesgos y planifiquen una adecuada respuesta a los mismos dentro de una nueva agenda estratégica, serán los referentes en los mercados.

El riesgo es un factor inherentemente positivo que está íntimamente vinculado con el crecimiento y la productividad.

Una organización que de impulso proactivo y analice y asuma los riesgos a los que se puede enfrentar estará mucho mejor posicionada para sacar el mayor provecho de las oportunidades que se presenten, y en definitiva de las decisiones que se adopten.

Otros factores muy importantes en mi opinión basada en la experiencia intrínseca de muchos años en el mundo empresarial, y con el fin de abordar las oportunidades que se presentan en estos momentos serán la de gestionar eficientemente la tesorería, la creación de una estructura de costes sostenible, un adecuado sistema de gestión de la información y un cambio en las estrategias comerciales..

Una adecuada gestión de la tesorería permite disponer de mecanismos de anticipación que establecen unas adecuadas previsiones a la empresa u organización en la identificación de oportunidades y la implementación de acciones que logren maximizar la generación de caja en las diferentes actuaciones en nuevos modelos de negocio.

Con respecto a la estructura de costes sostenible, es el momento de ajustarla por el máximo tiempo y no para salir del apuro a corto plazo, ya que los beneficios a medio y largo plazo pueden ser muy ostensibles y permitirá a la empresa competir con éxito en cualquier proyecto y con más rapidez y flexibilidad.

Información. La inequívoca decisión de implantar un sistema de gestión de la Información de todas las actividades de la empresa para un hecho fundamental: la toma de decisiones. Es increíble, que haya empresas, hoy en día en pleno siglo XXI, que no posean un mecanismo de información diaria, con motivación innovadora y orientada a la gestión y la toma de decisiones.

Estrategias comerciales. Los clientes se han reducido y hay que fidelizarlos en donde el producto ya no es la base de la estrategia de venta sino en los clientes mismos. Los comerciales deben especializarse en dar soluciones teniendo empatía a los clientes y a sus necesidades. Hoy en día, un cliente fidelizado no tiene precio. Mantener hoy en día a los clientes es mejor que captar nuevos, que por sí mismo no genera beneficios. Vender más en tiempos de crisis requiere.
-Aumentar la oferta personalizando productos,
-Abrir nuevos mercados,
-La multicanalidad, sobre todo por Internet,
-Innovación.

Una razón por la que muchos proyectos viables mueren en la mesa por la falta de planificación tanto operativa como estratégica. Es imprescindible que el emprendedor a la hora de elaborar un Plan de Empresa o negocio pueda conocer si su idea o Proyecto es coherente con el propósito de obtener la financiación necesaria para poder empezar un negocio.

Lo que se valora actualmente en cualquier proyecto por parte de una Entidad a la hora de solicitar financiación es:

- Viabilidad de proyecto.- Es decir, la capacidad de pago para cumplir en tiempo y forma las obligaciones financieras asumidas a partir de los ingresos procedentes del negocio, o bien, de rentas habituales, etc.- sin dependencia de avalistas u otras garantías.-

-Las capacidades de flujos netos de efectivo

- El retorno de la inversión debe ser realista con la financiación solicitada/concedida y acorde con la generación de ingresos.- Sin perder de vista la vida útil de la garantía.-

- Se deben de tener en cuenta criterios, tales como, mercados, productos, tipos de clientela a los que va dirigidos los productos.- Y la garantía aporta el añadido final a cualquier proyecto de financiación.-


Sólo una vez percibida en el inversor la posibilidad real de que se está fraguando un modelo de negocio de éxito es cuando entran de una manera factible a invertir. Si son las entidades financieras, eso sí, dando cuenta de las garantías adicionales, muchísimo más que de la viabilidad del proyecto.

3.- Segundas partes pueden ser buenas.

Para mucha gente, y por suerte, el hecho de no haber cosechado el éxito esperado en su primera aventura empresarial, no les impide volver a intentarlo.

Este punto va dirigido hacia aquellas personas que no aceptan el fracaso. En la cultura empresarial española las equivocaciones empresariales se penalizan y no están bien vistas, lo que aumenta el miedo y el riesgo por lo que los empresarios no se atreven a emprender de nuevo. En Estados Unidos se dice que hasta la cuarta empresa no se triunfa.

La clave para triunfar es sencilla: sacar el lado positivo de los fracasos anteriores, reconociendo y aprendiendo de los errores cometidos por primera vez, aceptándolo de una forma natural, sin desanimarse ni perder la autoestima, especialmente en tesorería y estrategia, y minimizando y valorando los riesgos.

La experiencia adquirida y los contactos realizados en la etapa anterior pueden ser una baza muy importante. Se mantiene la puerta abierta de los clientes, se agilizan los trámites administrativos y la búsqueda de fuentes de financiación.

Los empresarios que vuelven a empezar consiguen normalmente un crecimiento más rápido que los negocios recientes y sus empresas registran unos buenos índices de supervivencia cinco años después. No todo sale bien a la primera. Durante esta experiencia aprendes que se puede aplicar en otros negocios. El éxito está más cerca en la segunda oportunidad.

4.- Merece la pena emprender en nuevos modelos de negocio?

A pesar de la crisis, muchas de las más grandes compañías creadas en España han puesto sus cimientos en años de difícil coyuntura económica.

Y a menudo, los razonamientos más sencillos son los que más éxito tienen, ya que en estos tiempos el querer crear modelos de negocio que no entren en las necesidades básicas de la población puede ser un error muy grave.

Soy de la opinión de que las personas o empresas que más rédito han sacado en el mundo empresarial es porque han escogido modelos de negocio dentro de sectores más o menos tradicionales encontrando una ventaja competitiva; eso sí, con dos factores imprescindibles: con la innovación y la anticipación como bandera de su estrategia y planificación.

Todo modelo de negocio debe iniciarse a través de un elaborado y planificado Plan de Empresa o Negocio; sea cual sea la estrategia
*nueva oportunidad de negocio,
*plan de diversificación,
*proyecto de internacionalización,
*la adquisición de una empresa o una unidad de negocio externa,
*el lanzamiento de un nuevo producto o servicio…
*Es un documento imprescindible para saber si la idea es coherente y para obtener la financiación necesaria para que junto a la aportación de recursos propios se pueda comenzar un negocio.

El papel principal del Plan de Negocio es trasladar a un documento, la identificación, descripción, y análisis de una oportunidad de negocio, con el objetivo de examinar técnica, económica y financieramente los procedimientos y estrategias necesarias para convertir la citada oportunidad en un proyecto empresarial concreto.

El Plan de Empresa o Negocio es un documento dinámico, no lo olvidemos. Los modelos de negocio cambian y se adaptan y las circunstancias del mercado o de la industria nunca permanecen invariables.

En tiempos de crisis, todavía más. Las revisiones mensuales, o incluso semanales de todos los indicadores de negocio son imprescindibles para poder reaccionar rápidamente a cada uno de los cambios del mercado.

5.- Tendencias de modelos de negocio para inversores o diversificación. Búsqueda de nuevos negocios para diversificar la cuenta de resultados.

El modelo de negocio es la lógica de la empresa, la forma en que ésta opera, crea valor y se apropia de parte del mismo. El objetivo de la Estrategia es la selección del modelo de negocio, y según es éste, así serán las tácticas para competir, incorporando decisiones sobre la propuesta de valor para cada segmento de cliente, la forma en que nos relacionaremos con los clientes, la estructura de la cadena de valor, los recursos y capacidades, incluida la tecnología y la fórmula de beneficios.

Las estrategias de diversificación resultan esenciales a la hora de impulsar la actividad industrial y de servicios hacia sectores y mercados emergentes, y por tanto de orientar el modelo de negocio hacia actividades de mayor valor añadido e intensidad tecnológica, tanto en sectores consolidados fomentando la innovación para explorar nuevos nichos de mercado a partir de lo ya existente, como en el fomento del emprendedurismo innovador en actividades y mercados emergentes.

Es mucho más importante el modelo de negocio que el sector donde se va a desarrollar la actividad.

Las áreas estratégicas donde se va a pilotar la recuperación, y el cambio de modelo productivo son
*las tecnologías alimentarias incluyendo biotecnología (bienes de primera necesidad); calidad y seguridad alimentaria; alimentación dirigida a la salud.
*biomedicina y ciencias de la salud, incluyendo biotecnología;
*el sector aeroespacial;
*Tecnologías de la producción y diseño;
*Nanociencia y Nanotecnología,
*las nuevas tecnologías,
*la industria orientada a la protección ambiental, desarrollo sostenible, el cambio climático y las energías renovables;
*logística y cadenas de suministro; infraestructuras para logística.
*procesos de producción, nuevos materiales y soluciones constructivas.

En materia de biotecnología o la aplicación de la tecnología a las ciencias de la vida, el futuro se escribe en cuatro ámbitos: la biotecnología aplicada a la salud, el mundo marino, la agricultura y la industria.

Con respecto a la primera, la biotecnología aplicada a la salud, supone más de la mitad de la actividad que el sector biotecnológico desarrolla en España, y la salud humana representa casi las tres cuartas partes de las investigaciones biotecnológicas que se realizan en este país. Aun así, se puede afirmar que el futuro de la biotecnología en la salud apenas ha comenzado, de la mano de los bio medicamentos, pruebas diagnósticas y tecnologías novedosas en desarrollo que encierran un gran potencial para mejorar la vida de los pacientes y sobre todo, prevenir enfermedades.

La inversión en este sector, aún siendo plazos de recuperación más largos, son las preferidas y más viables, ya que al tratarse del sector de la salud se asocian con solidez y rentabilidad.

También son muy importantes las inversiones en la biotecnología aplicada a la agroalimentación y la industria ya que los plazos de retornos son más cortos.

La biotecnología aplicada al sector marino es la gran desconocida, aunque existen prometedores proyectos en el campo de la acuicultura, una técnica que ya supone el 40% del consumo pesquero de todo el mundo.

- La educación (nuevas herramientas y métodos de aprendizaje) y el ocio y el tiempo libre.
- Automatización y robótica.
- El sector de la Consultoría, Externalización, y en particular la de ser una empresa de gestión del conocimiento. Ser el referente en la conexión entre el mundo emprendedor e innovador donde se evalúan las ideas y la puesta en marcha de proyectos viables y de futuro. Hay un hueco que cubrir en inversión en las etapas iniciales de las compañías; y lo más importante, la inmediatez a las ideas más innovadoras y su apuesta y resultado en ellas.
- El reto de llegar a una química verde, que exigirá rediseñar nuevos procesos químicos trabajando en condiciones menos extremas.
- De la misma forma, y dentro del sector químico cuestiones que afectan al desarrollo del bienestar social y del mantenimiento del medio en donde vivimos, como el problema central de la energía y los derivados de la misma, como conservación del entorno, calentamiento global, contaminación falta y calidad del agua, y de alimentos.
- Sin salir del sector químico, cuestiones relevantes como el desarrollo de nuevos catalizadores que optimicen los procesos de producción, tales como la eliminación de subproductos y disolventes contaminantes.

- Lo relacionado con la logística (sobretodo alimentaria y mercancías para la exportación) por el futuro puerto seco en San Isidro del Ave y el corredor del Mediterráneo.

- Por supuesto todo lo relacionado con el ahorro energético mancomunado en sistemas combinados de Biomasa y Térmica (Distric Heating-Distric Cooling) Micro cogeneración y Geotermia...en esta zona la micro-eólica y la fotovoltaica no ha funcionado por la orografía.
- La Biomasa como complemento a las renovables más utilizadas y que es mucho más barata y más eficiente. El desarrollo de la biomasa forestal que aproveche las ventajas económicas y ambientales asociadas a su producción y explotación y el ser la más beneficiosa para el medioambiente.
- El sector terciario...importantísimo pero con matices, me explico, somos la Florida de Europa y faltan servicios de calidad para 3ª edad (máxime viendo las perspectivas de la pirámide poblacional), eso es, residencias de lujo (clientes en países del Este y Escandinavos), servicios de gestión administrativa, actividades y ocio precisamente para toda esta gente. La mayor comunidad noruega fuera del propio país reside aquí entre Alfas del Pí y Torrevieja.

-Las situaciones de crisis como la actual son momentos idóneos para posicionarse en nichos de negocio futuros que explotarán las oportunidades que brindan poblaciones con edad avanzada como la nuestra. Tales como ayudas en el hogar, acompañamiento, sistemas avanzados de tele asistencia, centros de día para la promoción de la salud, medicina preventiva, tecnologías que aumenten la autonomía de los mayores, y tecnológica como la domótica y robótica aplicada a la mejora de las actividades de la vida diaria.
El reto del envejecimiento debe contemplarse como una oportunidad de negocio dedicado a una franja de población cada vez más numerosa y con una demanda cada vez más exigente.
- Eficiencia Energética (que creo es el futuro).

6.- Los modelos de negocio y la internacionalización.

La presencia en el extranjero impulsa la competitividad a la vez que diversifica el riesgo y potencia a la empresa en un momento en que el mercado nacional está prácticamente cerrado.

La internacionalización:
 mejora los costes de producción,
 la diversificación del modelo de negocio,
 la menor dependencia de los altibajos de la demanda interna,
 la creación de nuevas oportunidades y l
 a ampliación de expectativas.

Pero para ello, la evolución de la empresa es crecer y consolidarse localmente con el fin de tener capacidad y experiencia suficiente para enfrentarse a la expansión exterior. Las empresas consolidadas tienen más posibilidades de éxito en la conquista de los mercados que las recién llegadas.

Es imprescindible antes de enfrentarse al reto de la internacionalización la elaboración de un Plan de Negocio que identifique las fortalezas, oportunidades, amenazas y debilidades, además de realizar un estudio previo del nuevo mercado. Es conocer qué tenemos y qué podemos ofrecer en el mercado donde vayamos a operar.

Las oportunidades de inversión se centran en los países llamados “emergentes”. Son países que están logrando un rápido crecimiento económico, cuyos gobiernos han iniciado el proceso de adopción de un sistema de libre mercado, y que sobre todo, han incrementado su participación en los flujos de comercio e inversión internacional. Además son futuros centros de consumo que están empezando a despertar.

Los BRIC (Brasil, Rusia, India y China) y VISTA (Vietnam, Indonesia, Sudáfrica, Turquía, y Argentina), y sin olvidar a México.

El éxito de esta vía de internacionalización o vía de entrada ya no la marca la estrategia corporativa de las propias organizaciones o empresas, ni tan siquiera criterios generales basados en experiencias propias en los mercados locales.

Los casos de éxito y fracaso ofrecen la información y el conocimiento necesario para comprender la necesidad de diseñar modelos de entrada y negocios específicos para cada nuevo mercado, y que la adaptación de productos de consumo, industriales o servicios requieren de un diseño específico al entorno local.

Se cree que el 80% del aumento de los beneficios de las compañías en los próximos 5 a 10 años provendrán de los mercados emergentes y no de los occidentales.

Hay muchas oportunidades ahí afuera, como bien dice un buen amigo mío.

lunes 19 de septiembre de 2011

España y su problema real y de raíz.

Nadie va a atreverse en ponerle el cascabel al gato, aunque conozcamos cómo hacerlo y seamos conscientes de ello. Entre otras razones, debido a la absoluta falta de carisma, valentía y preparación de la mayoría de nuestros representantes y políticos en general, a la pléyade de intereses creados, y la ausencia de lo que yo denonimo cultura social o falta de visión de interés público y de bienestar.

Ayer escuché otra majadería. Se eliminan Diputaciones y se proponen Consejos de Alcaldes. La visión de una reunión de diversos Alcaldes de distintos partidos intentando dilucidar soluciones y propuestas de ayudas económicas e infraestructuras a pueblos que lo requerían de a su vez, de diferentes realidades políticas, me producía estupor, a la vez que un torrente de candidez supina. Se imaginan una de esas reuniones así planteadas? Y entonces, para qué eliminar las Diputaciones?

Nuestro problema es mucho peor. Pero nadie se va a atrever a corregirlo. La realidad del cascabel y del gato.

Ya decía el insigne profesor Cruz Villalón hace mucho tiempo, utilizando la famosa tesis de que si un curioso jurista extranjero quisiera conocer nuestro sistema político-español, no lograría jamás descubrir en nuestra Constitución la forma de Estado en cuanto a la distribución, territorial y funcional del poder político. Es verdad. Nuestra Constitución permite sin sufrir modificación formal alguna (y a la vista está desde 1978), lo mismo que un Estado unitario y centralizado, que uno federal u otro de fórmulas confederales. Y, lamentablemente, debo dar la razón a Cruz Villalón y afirmar que España carece de Constitución en una aspecto tan básico como la estructura del estado.

Y ese ha sido, es y será nuestro mayor problema. Diecisiete comunidades feroces y ávidas de legislación estructural, burocratizada, social, presupuestaria y política con el componente de sentido nacionalista propio e impropio y todo lo que conlleva de gasto superfluo en casi todas las partidas; a lo que hay que añadir: Diputaciones, Ayuntamientos, Mancomunidades...y nuestro Gobierno central, y el europeo y sin olvidar a Obama, Merkel, y al FMI

La idea de que el Estado autonómico constituía un modelo indefinidamente abierto en nuestra Carta Magna, en donde los partidos nacionalistas (y los no nacionalistas de una manera impúdica) han defendido que el sistema constitucional no tenía un punto final de desarrollo y que su evolución infinita era constante acrementando el poder de las diversas Comunidades Autónomas, ha ido, paso a paso, y golpe a golpe imponiéndose en nuestra sociedad. Y de esos barros, vienen estos lodos.

Y eso lo saben los europeos. Y lo saben los alemanes. Y los franceses. Y Obama, también. Lo que podía costar seis, cuesta diecisiete. Y ahí está la descomunal deuda autonómica, que va a suponer un lastre de consecuencias nefastas e incalculables para esta nación. Hay que disminuirla a toque de corneta, pero cómo? No hay mayor realidad. Las agencias de ráting ya han bajado las calificaciones de solvencia a cinco autonomías, lo que supone un aviso muy serio a lo que puede suceder a la calificación de España y una posible bajada. Y preparénse...las multinacionales farmaceúticas dentro de muy poco tiempo, al igual que está pasando en Grecia, nos van a obligar a pagar al contado los medicamentos directamente. Y no me referiero solamente a las aspirinas.

El proceso de reformas estatutarias que han ido realizándose en las autonomías ha significado, digan lo que digan, el dotar a los Estatutos de una auténtica función de Constituciones autonómicas, recorriendo todos los aspectos típicos de una Constitución. Y en estas estamos.

La solución no es fácil. Tanto económica con ese nivel de deuda autonómica, como estructural. Sólo políticos y políticas valientes, sensatas y realistas podrían dar una vuelta de rumbo a este conglomerado de intereses, miedos y fábulas lecheras.

El principio de la buena, y más eficiente Administración pasa por dar mayores competencias a los ayuntamientos eliminando estructuras competenciales a las Comunidades y a su vez recortando gasto superfluo. Entre otras razones por su inmediatez al ciudadano y su mejor gestión en todos los ámbitos. Nunca una segunda descentralización. Sino una mejor y más encauzada.

Habrá alguien que quiera ponerle el cascabel al gato?

martes 23 de agosto de 2011

Emprendedores, valores y cultura organizacional.

Una de las controversias que más sucitó debate a raíz de una entrevista que me realizó el diario Información el pasado 17 de julio, fue mi opinión sobre la paradoja de esta crisis en la recuperación de valores perdidos. Y no me cabe duda alguna que es así. Al menos, en la voluntad irrefutable de que es el camino, ya que más que una crisis financiera, ésta ha sido una crisis de valores y de principios básicos, que no son sino los pilares por los que debe transcurrir tanto nuestro comportamiento personal, profesional, político y empresarial.

Decía Ortega que las verdaderas revoluciones no van contra los abusos, sino contra los usos. Y es así, queramos o no, o pretendamos en el fondo esperar que papá estado nos resuelva todos los problemas, y mucho más teniendo en cuenta los impulsos esquizofrénicos que subyacen en nuestros políticos a no querer perder la paltrona del poder y los intereses propios y de partido antes que la lógica y la razón.

Son nuestros comportamientos también los que han hecho que esta crisis desemboque en este paradigma de confusión e incertudumbre, donde se apelan en repetidísimas ocasiones, a argumentos falaces con tal de justificar el todo vale. Reclamamos derechos y tenemos el oportunismo de juzgar comportamientos impúreos, pero se nos olvida que existen obligaciones que debemos cumplir; que tenemos la obligación de cumplir, diría yo.

Es por ello, y como decía anteriormente, la contrastada voluntad de querer recuperar esos valores y principios perdidos. Es una vuelta a una recuperación de una realidad necesaria.

Hay que reaccionar todavía mas. La nefasta gestión de nuestro gobierno ninguneando una crisis y sus medidas a contrapelo adoptándolas con miras electorales y no por nuestro interés, no tienen que hacernos olvidar que no es más que el vétice de una situación que tiene una base o fundamento en esa pérdida de valores y principios que deben regir una sociedad avanzada.

Y lo que más nos puede preocupar es que los emprendedores, los nuevos empresarios, que no son sino la nueva hornada de conocimiento y gestión, transgredan este fundamento y no aprendan para el devenir que de estos barros vienen estos lodos. Es lo más preocupante. Igual se puede trasladar a políticos.

La responsabilidad, la honestidad, la transparencia, el cumplimiento de los contratos verbales y escritos, el respeto, el sacrificio, la valoración del trabajo de los demás, el esfuerzo, la tolerancia a las ideas, la justicia, la libertad, la igualdad, la verdad, la sostenibilidad...son valores que deben impregar todos nuestros actos, tanto personales como profesionales.

Que no todo vale. Que los intereses de todo tipo no pueden prevalecer ante un buen comportamiento y una buena gestión. Que debemos mirar simpre a largo plazo como la forma de rentabilizar unos actos o procedimientos en vez de generar espúreos beneficios a corto plazo.

Es el tiempo de generar cambios. Cambios fuertes y sostenibles que no pasan tan sólo por nuestro modelo productivo. Innovación, investigación y desarrollo, calidad, formación, internacionalización..., son tan sólo conceptos vacíos de contenido si no hay detrás un pilar de valores y principios sostenibles.

Me duele ver ciertos comportamientos, y todavía más, cuando se quieren justificar con argumentos banales e indecentes. Hay gente buena por el mundo. Y empresas y personas que no se merecen el todo vale. Para nada.

La cultura organizacional no sólo se cimienta sobre el fomento de la innovación, el espíritu de la creatividad, la comunicación, la cohesión y la identidad. También se fundamenta en la transmisión de valores. Así se generará esa confianza de que todo el mundo habla . Y no esta pesada y lúgubre incertudumbre que ha impregnado a todos los niveles de nuestra sociedad, originada en esa pérdida de valores y principios.

Incluso la amistad.

martes 12 de julio de 2011

Sin crédito no hay recuperación.

No hay que darle más vueltas a una especie de peonza que siempre gira en el mismo sentido aburrido e incapaz.

Si no somos capaces de crear las condiciones de que fluyan los créditos a las pequeñas y medianas empresas, que son el núcleo central de toda actividad económica, ni dicha actividad ni el el empleo se ractivarán a corto plazo. Si no fluyen los créditos a las empresas, jamás habrá creación de empleo duradera y sostenible, y por tanto no será factible y real un relanzamiento de nuestra economía. Las cosas, cuanto más claras como dice un compañero de profesión, mejor. Y si, ni siquiera somos capaces de quitarnos ese miedo eterno que nos cubre las sombras del empuje, tampoco habrá nada más que vacío.

Hoy se ha celebrado en la Cámara de Comercio de Alicante una Jornada ICO sobre información de los Instrumentos Financieros de Apoyo Empresarial, en la que han intervenido prestigiosos ponentes sobre la materia, y centrada en la labor que está realizando el ICO en estos momentos.

Muy interesante, sin duda. Pero más de lo mismo. El ICO y sus dos entidades colaboradoras como son el BBVA y el Banco Santander han reiterado el mismo mensaje, las mismas estadísticas, la misma información que ya sabíamos y sus posibilidades. Sólo la intervención del Presidente de la Comisión Jurídico Financiera de la Cámara, Cristóbal Navarro, ha posibilitado un debate, con el eje central del problema y abordando la realidad lógica y adyacente de la situación actual de coyuntura económica y crediticia, que no es, sino la problemática del acceso a la financiación de las empresas, especialemnte las pymes.

En la realidad que convivo diariamente con los problemas de las empresas y los empresarios de todo tipo y sector, me ha llamado la atención las intervenciones de los respresentantes del BBVA y del Santander. Muy curiosas, aparte de que han dicho lo mismo pero vendiendo algo que en ningún caso existe en este limbo patriótico de la inexistente confianza en nuestras posibilidades de impulso empresarial, que ellos mismos, y paradójicamente fomentan.

Estas entidades deberían darse cuenta de que nuchos proyectos viables tanto de emprendedores como de empresas existentes que apuestan inequívocamente por la innovación, mueren en la mesa del Director de sucursal de turno por diversos motivos: desde la falta de interés en tramitarlos a su departamento de análisis porque se han convertido en verdaderos auxiliares; desde la falta de interés propio del mismo Director en leerse y analizar el proyecto; desde el desconocimiento puro de la realidad; en la falta de garantías personales y reales cuando esas mismas garantías sí valían a otras operaciones crediticias; desde la falta de pulcritud en argumentar que un proyecto emprendedor lo que necesita es recorrido, etc, etc

Son las mismas entidades financieras las que frenan la economía. O es el miedo. O es la falta de interés. Es la pura realidad. Los proyectos viables duermen el sueño de los justos varios meses, y eso es imperdonable.

Sólo podremos hablar seriamente de plena recuperación cuando la economía cree empleo neto al ritmo suficiente para empezar a enjugar los cinco millones de parados. El endurecimiento y la falta de los créditos sigue muy presente a pesar de las estadísticas del ICO. Si la savia crediticia no llega a la economía, la inversión se para y se genera una elevada tasa de mortalidad empresarial...y así es inviable crear empleo.

No son excusa los dos años perdidos en el proceso de reestructuración de las cajas y del sistema financiero. El Banco de España debería haber agilizado mucho antes el proceso de reestructuración financiera.

No nos perdamos en vanas estadísticas y espúreas intenciones. La clave de la recuperación económica está en la vuelta de la fluidez del crédito. Y en la apuesta inequívoca en el cambio de modelo económico. Y en la generación de confianza ante los mercados que pasan por no oir las sandeces habituales de nuestro equipo de gobierno, como son que tienen la clave para recuperar el empleo si ganan las elecciones. No hay mayor burla a la inteligencia. Si ya las tienen, no sé a qué esperan.

domingo 29 de mayo de 2011

El significado de la Planificación Estratégica hoy en día.

La Planificación Estratégica se ha vuelto, si cabe, más importante e imprescindible en tiempos de crisis, ya que es la única manera de definir un camino claro cuando se redefinen los mercados, los competidores y los sectores productivos en general.

La Estrategia quiere conseguir el objetivo de alcanzar para la empresa una posición competitiva diferente, con clientes fieles y difícilmente imitables.
La ejecución eficaz y eficiente de la Estrategia de negocio está en muchas ocasiones limitada por la falta de conocimiento fiable de la realidad, de los posibles escenarios y de los efectos sobre los resultados y los flujos de caja de las compañías.

Como jamás ha ocurrido, el entorno económico es impredecible e incierto y por tanto es más importante que nunca conseguir un conocimiento de los mercados en los que actúa o pretende actuar la empresa y de la operativa de todas y cada una de las áreas para reaccionar rápidamente.
El valor se crea, tomando mejores decisiones y alineando el negocio a la Estrategia definida.

Planificar Estratégicamente. Si queremos ser mejor que el resto no podemos hacer lo mismo; tenemos que procurar aportar algo diferente; algo diferencial; algo innovador.
El objetivo no es, sino anticiparse, de manera que las necesidades futuras puedan ser satisfechas en su debido momento y en el lugar que se produzcan, teniendo en cuenta y revisando a corto plazo las variables de ese escenario.

Tristemente, tener que improvisar por no saber anticiparse es la causa de muchas muertes de empresas.
Debe existir siempre un proceso continuado de diagnóstico de la situación, un pronóstico de lo que se espera en el futuro y una elección de alternativas ya que ninguna empresa que quiera tener éxito puede tener su base en la improvisación.

La lentitud en la toma de decisiones o en la falta de control sobre una cadena de suministro cada vez más compleja a causa de la evolución constante de la tecnología, el comportamiento de los clientes y la globalización , son síntomas claros de empresas u organizaciones que no han sabido adaptarse a su creciente complejidad.

En nuestra opinión, es el momento de la estrategia; de reinventar el modelo de negocio y direccionarlo hacia las tendencias de la demanda: innovación y diseño, especialización, valores diferenciales, personalización de productos, nuevos canales de comercialización.
Una estrategia cuyo objetivo es la elección de un modelo de negocio que incorpore decisiones sobre la propuesta de valor para cada segmento de cliente, la estructura de la cadena de valor, la tecnología, los recursos, la forma en que nos relacionemos con los clientes, y la mejora de resultados.

Toda ventaja competitiva deberá iniciarse en la elección del Modelo de Negocio.

Es la hora de tomar posiciones dentro de este escenario, y sólo los nuevos proyectos y las empresas más competitivas, con niveles de producción óptimos, con una visión estratégica clara, global y con vocación de medio y largo plazo, nunca cortoplacista, sumado a un modelo de negocio adaptado a los nuevos requerimientos y orientado al mercado y a la realidad, sobrevivirán.