viernes, 3 de diciembre de 2010

El 3.12.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
En un desayuno de trabajo celebrado en el día de ayer, organizado por Terciario Avanzado de Alicante, y bajo la dirección y moderación magistral de su Presidente, Enrique Martín, tuvimos la suerte de contar con la presencia de Sonia Castedo, Alcaldesa de Alicante, en donde compartimos unos noventa minutos de charla distendida y en la que se abordaron diversos aspectos todos ellos relacionados con la ciudad de Alicante, su presente y la todavía esperanza en el futuro.

La realidad es que Sonia Castedo me impresionó de una manera brutal. Ya tenía un concepto bastante positivo acerca de su gestión y de su buen hacer. Pero lo vivido en el mencionado desayuno de trabajo superó con creces las inmensas expectativas que ya me generó tiempo atrás. Y lo más importante para mí y como amante de la gestión política desde muy niño fue en volver a creer en que existen todavía políticos de una altura muy grande como Sonia Castedo y que podemos confiar en estos gestores y representantes para devolvernos a la senda de la razón, y de la eficiencia en la resolución de nuestros problemas diarios. No hay un hueco para la exageración.

Esos cortísimos noventa minutos dieron para mucho. Yo diría que para muchísimo. Sonia contestó y afrontó todas nuestras inquietudes que lo son en gran parte de todos los alicantinos, con franqueza y con la realidad por bandera, con la sinceridad incrustada en sus ojos e inundando una seguridad aplastante en cada trazo de su intervención. Y fue práctica. Muy práctica. Hoy en día, cuando a algunos políticos se les inquiere por algo complicado, la salida es la retórica fácil derivándola a cualquier aspecto que nada tiene que ver con lo requerido. Sonia en ningún momento utilizó dicha retórica. Muy al contrario. Resolvió nuestras preguntas de un modo directo y diciendo lo que no esperábamos oir, por ser , precisamente, la realidad de las cosas. Y eso, en un político, es un puntazo.

Me quedo con dos conclusiones derivadas de la intervención de Sonia Castedo. La puesta inequívoca por la innovación y la formación para configurar este modelo de ciudad sin descuidar nuestro turismo que tanto rédito nos ha dado pero potenciado otro tipo de oferta que asiente la ciudad de Alicante de una manera definitiva como puede ser en nuevas tecnologías, o en vanguardia de cultura.

Y la más importante. Dejemos de mirar hacia Valencia y sus agravios. Y tiene toda la razón. Somos capaces más que de sobra de cambiar el modelo de ciudad y de la provincia sin tener que quejarnos cada instante del porqué Valencia sí y Alicante no. Ya está bien. Demostremos, no sólo a nuestros vecinos, de lo que somos capaces. Creamos en nuestro inmenso potencial y pongámoslo en práctica ya.

Y lo dice alguién que estuvo jugueteando en mis tiempos adolescentes con la construcción de un partido de corte cantonalista para la provincia de Alicante y realizando pintadas por las paredes de Novelda y la comarca (alguna existe todavía bastante perdida) protestando por los intentos de Valencia por llevarse todo nuestro tejido productivo. Y alguién que lleva Alicante en el corazón por doquier. Soy yo el primero que tengo que cambiar esa concepción. Y somos todos los que tenemos que cambiar el rumbo.

Tienes toda la razón del mundo, Sonia. Miremos lo que podemos hacer nosotros y de todo lo que somos capaces de configurar y de realizar que es una barbaridad.

Mi más cordial enhorabuena para Alicante y los ciudadanos que vivimos en ella. Estamos en buenísimas manos. Tenemos una alcaldesa de primerísima magnitud.

sábado, 27 de noviembre de 2010

El 27.11.10 por Roberto MARTÍNEZ   Sin comentarios
Mañana se celebran las elecciones al Parlamento de Catalunya. Y será un magnífico escenario para comprobar el índice de participación de un electorado cansado y hastiado de las refriegas de sus representantes, de la falta de compromiso real y de las deslealtades mutuas entre políticos producto de un odio paralelo y no del concepto puro de mero adversario político.

Lo he mencionado en muchos artículos míos y en cualquier ámbito de la escena personal y empresarial que me rodeo: nuestros representantes políticos no actuan como tales, ya que la inmensa mayoría de ellos se creen impregnados de una varita de poder innata que les creen con el derecho divino de ser dueños de un poder establecido de antemano. Les preocupan sus intereses, no los de los ciudadanos. Y les preocupa más perpetuarse inmortalmente en la cúspide mucho antes que sacarnos de esta crisis cruel e inmoral.

Y todo ello contribuye a desmoralizar a una sociedad española de una manera tan profunda, y me temo duradera, que enferme gravemente la esperanza de un futuro estable.

Y es, por tanto, lógico que se haya instalado en la ciudadanía una desconfianza que forma parte de una especie de síndrome de desconexión entre ésta y la clase política. Y soy de la opinión de que la responsabilidad es de ambas. Unos por permitirlo y otros por su pésima gestión.

Hace un par de años sólo el tercio de la población estaba interesada en la política. Hoy me temo que es bastante menos. La razón no estriba sólo en la crisis económica. También en la crisis ética y moral. Estoy completamente seguro que con otros dirigentes más preocupados por la marcha general del país y de su bienestar, reformando donde haya que hacerlo e impulsando un nuevo modelo económico y productivo en donde el fomento a la innovación, las nuevas tecnologías y la formación sean sus pilares bases, y no dirigiendo para captar votos y perpetuarse en el poder, las cosas serían muy diferentes.

Y seguro, seguro, que ahora no estaríamos hablando de la prima de riesgo y de el posible rescate financiero de nuestro país.

domingo, 21 de noviembre de 2010

El 21.11.10 por Roberto MARTÍNEZ   Sin comentarios
Es harto complicado en estos tiempos que discurren de zozobra, y a su vez de un nivel temerario fuera de lo común, escribir o hablar bien de un político. Y más cuando la mayoría de ellos se miran de una forma pulcra delante del espejo de la reelección cuando las elecciones municipales atisban horizontes cercanos, y toman decisiones de calado personal antes de mirar en el interés de la ciudadanía.

Si los políticos pensaran más en la forma de salir de la crisis antes que en ellos mismos y en sus intereses, otro gallo nos cantaría y de una forma más lírica.

Hablar bien de Andrés Lloréns es hacerlo de forma natural. Es la naturalidad misma, y lo más importante: es la esencia de la objetividad. Si pudiéramos definir en todos sus amplísimos términos el significado de la objetividad, no costaría trabajo alguno el poder describirlo poniendo como ejemplo las formas y hechos diarios de este magnífico político que eleva su cargo de Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Alicante a la más eleveda expresión del buen hacer.

No tengo reparos en posicionarme junto a él. Porque pienso en voz alta al lado de miles de ciudadanos que es una auténtica calaña que lo quieran mezclar en asuntos turbios o de gestiones impropias. Es de una mediocridad sublime. Pero no tengo duda alguna que los mediocres de pelo al cuarto que sueñan en apartarlo de la vida pública, lo hacen porque es un tipo bueno y porque saben que es un gestor de primerísimo nivel. Es decir, saben sus contrincantes y verdaderos enemigos que es un adversario honrado y querido por el pueblo, por lo que apartarlo sería un hito en la consecución de unos fines espúreos, por no decir, que crueles e indignos de la condición humana.

Pero eso no les importa en absoluto a sus adversarios. Lo primero es lo primero y no es sino el poder absoluto. Son esos mismos políticos que piensan en ellos mismos y en sus intereses antes que en sacarnos de esta crisis...que ellos mismos son incapaces de solucionar.

Andrés. Siempre triunfan los buenos. No me cabe duda. Y tú lo eres a capazos, como diría un buen amigo mío. No desistas.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

El 10.11.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Es muy simple: a más y mejor formación, menos paro. La tasa de desempleo de los menos formados duplica la de los universitarios.

Y resulta imprescindible para mejorar la competitividad incrementar el esfuerzo en formar el capital humano, mucho más de lo que se está haciendo ahora. Más y mejor. Es por tanto que la administración debe invertir todo lo posible y necesario, aunque sea costoso, porque de no hacerlo será mucho más gravoso para este país. Y también porque invertir en formación hará que la economía crezca más rápidamente.

Volver a trabajar no dependerá sólo de estar mejor preparado. Será imprescindible que nuestra economía vuelva a crecer. Pero es obvio que si uno está suficientemente preparado estará en mejor disposición de encontrar empleo que si no lo está en el momento en que se vislumbren las primeras luces de la salida del túnel de la crisis.

Esta evidencia de que a más y mejor formación, hay menos paro, vuelve a resurgir con especial virulencia en esta época de crisis económica en donde las distancias entre los que poseen un título superior tanto universitario o de formación profesional, y los que apenas alcanzaron la educación obligatoria, se incrementa demasiado y deja en evidencia que nuestro país requiere elevar en proporciones considerables nuestro nivel educativo.

Los primeros en caer en el desempleo en épocas de crisis económica como la actual, son los trabajadores con menos cualificación y preparación. A su vez, cuando se vislumbra la recuperación, son los parados menos cualificados los que más tardan en encontrar empleo.

Es decir, hay que invertir más en educación y mejor. Y hay que suprimir cuanto antes la brecha que existe entre la universidad y el mundo empresarial. Asistimos hoy en día los consultores con gran asombro y a la vez gran desazón a pruebas de selección de personal recién salidos y con el título universitario bajo el brazo, en donde la preparación deja mucho que desear ya que los contenidos de los planes universitarios están demasiado alejados de lo que es la realidad empresarial. (Otro día hablaré más extensamente de este tema en otro artículo).

Invertir en capital humano es crecer más rápido junto con la inversión en I+D+i y en nuevas tecnologías. Sin duda.

lunes, 8 de noviembre de 2010

El 8.11.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Si ya en época de bonanza económica, el acceso a la financiación de los proyectos emprendedores no era tarea sencilla, hoy en día, con la crisis económica por doquier, llega a ser la principal barrera para la iniciativa emprendora. Nos duelen los oídos de escuchar a los políticos y responsables máximos de las entidades financieras, que este nuestros país tiene que gestionar un cambio absoluto y necesario hacia otro modelo económico que no dependa de sectores circunstanciales y que están dispuestos a hacer lo absolutamente necesario para que ese cambio sea posible, con la bandera de la innovación, calidad, nuevas tecnologías y educación como base.

En la actualidad, existe un considerable retraso, por no decir desconcierto, en las ayudas financieras a los nuevos empresarios por parte de la administración, registrando un absoluto desconocimiento de los accesos y canales a dicha financiación , si es que existe. Y qué decir tiene de las entidades financieras que han puesto más cortapisas para conceder el crédito necesario a dichos empresarios endureciendo las condiciones, investigando hasta la naúsea a la nueva compañía, y solicitando planes estratégicos de la empresa a medio plazo como si los bancos conocieran cuál va a ser la situación de la economía española y mundial en tres años. Son ganas de marear la perdiz, como dice un buen amigo mío. Puedo entender las cautelas, y más cuando el índice de morosidad se ha situado en niveles muy preocupantes, pero si no fluye el crédito, poco se puede hacer para salir de esta situación oscura y cavernática.

Sin contar que muchos proyectos de actividad emprendedora o de innovación de diversa índole, mueren en la mesa de un analista junior que no tiene tiempo material para estudiar como es debido la viabilidad de dicho proyecto ya que tiene órdenes superiores de sólo conceder unas pocas financiaciones, que es lo que se lleva.

Y se supone que hay dinero para invertir, siendo el proyecto bueno, en un sector en auge, y que a medio y largo plazo puede funcionar situándose al final de la esperada crisis en una buena posición y en mejores condiciones.

Me consta que hay mucha voluntad por parte de instituciones y organismos de todo tipo y condición de facilitar todas las vías necesarias para el acceso a la financiación e información sobre subvenciones y ayudas. Pero, constato, en mi actividad diaria una total descoordinación y una falta de conexión e información entre el emprendedor y sus posibilidades de llevar a buen puerto su inmaculado proyecto. Se tiene la idea pero se desconoce como materializarla.

Y luego las trabas. Hay dinero, pero para tapar los agujeros de la deuda pública. Y miedo. Mucho miedo. No es un país de valientes, porque en nuestra cultura, la innovación, ha sido un término asociado a mundos muy lejanos. Algo que no iba con nosotros.

martes, 26 de octubre de 2010

El 26.10.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Es posible un cambio del modelo productivo. Es necesario, y es factible. Y somos todos los que debemos creer que es así. No sólo los empresarios. Todos tenemos alguna pieza del puzzle con la que aportar a ese modelo futuro que debe apoyarse en la innovación, la educación y la calidad y tecnología como base.

Mas tarde o más temprano saldremos de ésta. De las cenizas de esta crisis nacerá un nuevo modelo de crecimiento económico menos dependiente de la construcción, con un alto nivel de competitividad que nos sirva para salir al exterior y cimentado en la innovación, la calidad y la idónea formación de sus trabajadores. Ya que si no es así, estamos, irremediablemente abocados a un desastre de características colosales.

Otro factor decisivo es la superación de la inseguridad y desconfianza que se ha instalado en nosotros debida a los vaivenes de la política del gobierno y de no preveer y anticiparse a las consecuencias de esta crisis. Es por ello, que existen todavía muchísimos empresarios que les cuesta creer que la actual situación de nuestra economía va a ser superada y siguen instalados en la incertidumbre, falta de confianza, y por tanto tener paralizadas muchas inversiones.

Aunque las decisiones en política económica por parte del Gobierno afectan al necesario cambio de modelo productivo, y de una manera muy importante, no esperemos por tanto a que sean los protagonistas; si no que los verdaderos protagonistas seamos nosotros, aportando ese esfuerzo, ilusión y generación de innovación que construyan ese nuevo modelo productivo.

Ayer estuve con tres empresarios jóvenes que han creado una empresa innovadora que dará mucho que hablar en próximos años. Un esfuerzo titánico de dinero, tiempo, trabajo e ilusión plasmada en un proyecto que irradiaba esperanza por todos los rincones de sus instalaciones. Es el camino a seguir. Uno salió de allí con otras perspectivas y creyendo que con gente así todo es posible.

Todos debemos creer que el cambio es posible. Y lo es.

lunes, 18 de octubre de 2010

El 18.10.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Ya hubo un antecedente de nuestro Tribunal Constitucional. Ni más ni menos, que el Tribunal de Garantías Constitucionales de la II República.

Esta institución actuó en los comienzos de la Justicia Constitucional en Europa, cuando la problemática general del tema no había cobrado madurez a nivel teórico ni existía una experiencia práctica consolidada. Su misión era la de satisfacer, entre otros, a quienes aspiraban a que dicho Tribunal sirviera de garantía para las autonomías y los deseos de los que confiaban en una solución de tipo judicial para las posibles controversias entre el Estado y las regiones.

La idea de que los conflictos entre el Estado y las regiones se presentaran como disputas competenciales y aducidas en términos jurídicos, no fue posible. Sus resoluciones (dos conflictos de competencia legislativa) fueron tachadas como decisiones políticas y no jurídicas, a pesar de contar con el esfuerzo de una generación de juristas que intentaron dar respuesta a unos conflictos constitucionales de su época con arreglo a unos métodos, procedimientos y técnicas netamente jurídicos y teniendo en cuenta que este cuerpo de doctrina tuvo que crearse, ya que no existían antecedentes válidos ni en la jurisprudencia ordinaria ni en la técnica del Derecho Público.

Lamentablemente, su contribución fue muy escasa en la definición del modelo de configuración autonómica y, sobre todo, bastante politizada.

Es de sobra conocido que nuestra Constitución actual de 1978 no organizó territorialmente el Estado, sino que abrió un proceso que, basado en la autonomía como derecho de nacionalidades y regiones, debía desarrollarse para concluir en un modelo de Estado que no se encontraba predeterminado sino sólo limitado constitucionalmente.

En otros artículos míos anteriores ya resaltaba la inmensa aportación del Tribunal Constitucional derivado de nuestra Constitución de 1978, a la definición del sistema autonómico, incluso pudiéndole calificar a la nueva estructura territorial del Estado como "Estado autonómico jurisdiccional", que no es más que la expresión que refleja apropiadamente la capital importancia que nuestro Tribunal Constitucional ha tenido en el proceso de clarificación del complejo sistema de distribución y articulación de competencias entre el Estado y las Comunidades Autónomas.

Todo ello, a muy pesar, de algunos pronuncionamientos discutibles e incoherentes, principalmente en sus inicios, pero que no pueden, de ninguna manera, empañar la trascendental labor operada en el desarrollo del modelo constitucional de distribución territorial del poder.

Todo ello, de igual forma, muy a nuestro pesar de algunas sentencias muy politizadas donde el juego de los intereses partidistas ha prevalecido sobre la cordura constitucional.

Hay aires de renovación después de mucho tiempo de los miembros del Tribunal Constitucional. Es una noticia saludable. Pero no volvamos a tropezar en la misma piedra de antaño. Decisiones jurídicas derivadas de métodos, procedimientos y técnicas netamente jurídicas y no politizadas y del café para todos.

miércoles, 6 de octubre de 2010

El 6.10.10 por Roberto MARTÍNEZ en    1 comentario
Somos unos privilegiados.

Esta frase la habremos escuchado infinidad de veces y no por eso hemos dejado de estar de acuerdo con tan magna lógica. El problema es que en pocas ocasiones se le ha dado la importancia de su significado, y por tanto su sentido. Y no hay más que ver, allende las fronteras, cómo malvive la raza humana. Incluso, quitamos la vista o apagamos el televisor cuando nos muestran esas imágenes deleznables de las desgracias que sufren millones y millones de personas. Es así de crudo. Conocemos de su existencia, pesar y sufrimiento y lo vemos lejano.

Y somos unos auténticos privilegiados. Y lo somos todos aquellos que podemos contarlo en cualesquiera condiciones, incluso aquellos que están al borde de la desesperación.

Todos hemos pasado momentos malos. La mayoría períodos oscuros de sinsabores o rachas infames e incomprensibles para nuestro docto pensar, unas ocasiones más expandidas en el tiempo y otras más cortas. Cuando perdemos un familiar muy cercano, o cuando perdemos el trabajo, o cuando tenemos un problema grave de salud, o cuando el banco no nos acepta el crédito solicitado, o cuando el mismo banco no nos acepta la remesa para descontar papel, o cuando alguién muy querido entra en el abismo de la droga, o cuando perdemos el afecto de nuestra pareja o cuando no nos paga el cliente, o...

Lo primero que llega hasta nuestro pensamiento es el sinsentir de la fatalidad. De la mala suerte o de alguién que nos ha echado mal de ojo eterno, incluso acudiendo a personajes impropios que "quitan" esas maldiciones. El "imposible", "no puede ser que esto me pase a mí", "qué habre echo para merecer tan gran injusticia", etc. Todos lo pensamos en un momento determinado.

Pero también acudimos al parapento de la desgracia caundo nos ocurren cosas más triviales: haber perdido el móvil; no poder viajar donde uno quiere; el una pelea sentimental; una discusión con un hijo; el que nos pongan una multa, etc, etc...podía seguir hasta mañana. La cuestión es quejarse.

Incluso hay gente que vive de estos sinsabores. Los "víctimas". La gente que dramatiza hasta niveles inimaginables con el único fin de que se compadezcan de ellos y así, utilizar hasta la naúsea, la debilidad y los sentimientos frágiles de amigos y familiares. Así de real. Si uno recapacita un mínimo, seguro que tiene al lado alguna especie de mártir que chantajea con dichas fragilidades emocionales. Pero la culpa la tienen los mismos que les limpian las babas del padecimiento continuo y acceden a sus requerimientos.

Y, sin embargo, hay millones y millones de seres que comen con menos de un euro al día (se imaginan ustedes el que tengamos que vivir con un euro al día incluida comida y carburante) , y sin techo dónde resguardarse, con hijos hambrientos y malolientes que son esponjas de las más terribles enfermedades. No tienen móvil, ni pantalla panorámica, ni vehículo, ni ... que llevarse a la boca. Si hablas con ellos no transmiten quejas. Aceptan lo que son, en algunas ocasiones, con una bondad y ternura que le dejan a uno sin capacidad de respuesta.

El sentido natural de la vida. Somos lo que somos. Y nos quejamos de puñetero vicio. No somos capaces de escrudiñar la más inquietante realidad. Somos unos privilegiados. No apreciamos lo que tenemos, aunque sea poco y las desgracias asomen a tu puerta de una manera continua. Qué bestial verdad. Nos preocupamos de las cosas banales.

Afuera nos espera un mundo lleno de vitalidad y esperanza. Más allá de golpes e injusticias. No somos capaces de levantarnos cada mañana y sentir el río de la vida fluir por nuestras venas. Como decía un proverbio chino, "Todo camino tiene sus charcos". Pues, entonces, pongámonos unas buenas botas y pasemos por encima de ellos. Podemos. Pues manos a la obra.

Dignifiquemos la condición humana y su forma de coexistir acordándonos de aquellos que padecen y sufren diariamente y no ponen reclamaciones.
El 6.10.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Sigo insisitiendo en mi trato (a veces creo que insolente) con las diversas empresas familiares, de hacerles ver la necesidad o concienciarles de las prioridades y retos a los que se enfrentan en está incierta etapa de cambio.

Sólo una de cada cuatro empresas familiares planifica estratégicamente la empresa en cuanto anticipar y preparar los cambios a medio y largo plazo y sólo una de cada tres lo realiza a corto. A todos ellos les insisto en la necesidad imperiosa de introducir un proceso de planificación estratégica que les ayude y fuerce de manera periódica a evaluar su empresa y las influencias internas y externas que les afectan. Todo ello a pesar de que los mismos empresarios son conscientes a niveles muy altos, de que una de sus principales prioridades es la elaboración del desarrollo de la estrategia del negocio.

No hablo ya de las empresas familiares que no realizan o no tienen un protocolo escrito en el que se regule su buen gobierno con el fin de garantizar su viabilidad futura. O la planificación de la sucesión en la dirección de la compañía en donde se presente a la familia la posibilidad de examinar con profundidad y sosiego los nuevos objetivos de la empresa, las habilidades del próximo líder y su equipo directivo y si debe plantearse la contratación de un profesional externo como sucesor en la alta dirección, así como el acuerdo que regule la futura entrada y salida de la organización de miembros de la familia.

Otra de mis prioridades es hacerles ver la necesidad de una mejora sustancial e irreversible de la gestión de la tesorería de la empresa y en el control de costes. Hoy en día, las entidades financieras, se fijan más en los datos de generación y gestión de la liquidez, que en la solvencia de la empresa. La disponibilidad de liquidez permite al negocio funcionar con soltura y no depender de factores externos, incluso perdiendo el control de la toma de decisiones, así como la de aprovechar las escasas oportunidades y la de ejercer mayor presión en la negociación operativa con entidades financieras, clientes y proveedores.

Hay voluntad de cambio en general. De eso no hay duda. El problema es el paso que hay que tomar con decisión. Y ahí falla el empresario familiar. Es por ello, de la necesidad, de que en ciertos casos sea un gestor ajeno el que se implique en el cambio, ya que las emociones internas son muy malas compañeras de viaje.

lunes, 4 de octubre de 2010

El 4.10.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Como consecuencia de la época tan terrible e incierta convulsión económica que estamos sufriendo, están surgiendo cada vez más por parte de los empresarios una demanda de profesionales de dilatada experiencia en el campo de la dirección general y control de empresas con el fin de solucionar una situación crítica o reorganizar o reestructurar un área determinada de la organización o de la empresa en su totalidad.

Son profesionales externos que muchísimas empresas contratan temporalmente, por un breve plazo de tiempo,para resolver todo tipo de crisis internas y en cualquier circunstancia y sacarlas de sus dificultades o bien para la puesta en marcha de planificaciones operativas estratégicas sobre todo en empresas con conflictos internos de intereses que en la mayor parte tienen su origen en la empresa familiar.

Son varias ya las ocasiones a las que a este despacho nos han solicitado esta especie de director en transición, o "interim manager", con amplímima trayectoria y conocimiento en el mundo de la empresa y de los negocios. Este despacho y en particular la persona que firma este artículo, en los últimos meses ha ejercido las funciones de esta figura en alza en diversas mercantiles, ya que los empresarios precisan de nuestra experiencia para afrontar una situación delicada de su empresa como la reestructuración de la deuda, optimizar costes, reorganizar y adaptar la empresa a las necesidades del mercado y los nuevos tiempos, a desinvertir, etc.

Para que estos proyectos cumplan su cometido, esta especie de directores a plazo o "intermin managers" precisan de una amplia experiencia y sobre todo una capacidad de decisión que en muchísimos casos son inviables de tomar desde dentro y sin estar ligado con vínculos emocionales. Un "intermin manager" no dice lo que habría que hacer , sino que lo hace en definitiva.

jueves, 30 de septiembre de 2010

El 30.9.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
El derecho a la huelga es un derecho reconocido constitucionalmente. Ayer, ese derecho básico de cualquier ciudadano de este país, fue masacrado en sus fundamentos de base por unos sindicatos que, a estas alturas, no sé que quieren demostrar y, sobre todo, a quién quieren engañar. Unos sindicatos mantenidos por el propio aparato del Estado.

Nunca un derecho tan básico para todos los que trabajamos en este país había sido relegado a un nivel tan fuera de contenido y doctrinalmente ridículo por culpa de unos sindicatos tan irrelevantes.

Las imágenes que llegaron de las televisiones de la "misión informativa" de los piquetes en los umbrales de los centros de trabajo se asimilaban más a disputas barriobajeras de bandas insolentes. Era un espéctaculo divertido, pero a su vez, lamentable y ridículo. Comercios de las principales vías de nuestras capitales cerrando comercios por presiones de piquetes, y a los veinte minutos volviendo a abrir las puertas, una vez realizada dicha "misión informativa". Por no hablar de los cortes de carreteras sin sentido, las amenazas y boicoteos a los que querían trabajar, la quema de neumáticos y contenedores, las agresiones a las fuerzas del orden, etc. Todo eso lleva aparejado el derecho a la huelga...?

Las cosas hay que decirlas claras. Sin la presión de los piquetes, la huelga hubiera sido una mera anécdota. Si la libertad de cada trabajador en decidir sin miedo en ir o no ir a su puesto, no hubiera estado cercenada, la huelga no hubiera sido sino un día más de asueto de los liberados sindicalistas.

Los sindicatos deben reflexionar y analizar profundamente en qué se han convertido. Qué serían de ellos si su fuente de ingresos no dependiera de las prebendas estatales. Se han defendido de verdad los derechos de los trabajadores? O ha sido una puesta en escena tímida y de cara a la galería de fuerza de convocación contra un Gobierno que les mantiene y de su misma raíz ideológica?

Mientras, los problemas graves de este país siguen su rumbo a paraderos desconocidos y de golpes de timón según asome la brisa, por no decir un huracán. Así nos va. La ideología del equipo de gobierno y de sus asesores siguen fundadas en la improvisación y la etiqueta del desconocimiento.

Y mientras, la agencia de mediación de riesgos Moody´s ha rebajado la calificación de la deuda española, a causa de la debilidad de su economía y de las perspectivas de su crecimiento, agravado por su abultado defícit y su gran endeudamiento.

Y mientras, los sindicatos y el gobierno, dispuestos a sentarse de nuevo a negociar la próxima huelga ingeneral, no vaya a ser que el paripé se les venga abajo. Ahora a unir fuerzas para derrotar en las próximas elecciones a la derecha de la caverna lunática y causante de todos los males malísimos de este nuestro país, a pesar de no formar parte ni de las convocatorias de huelga, ni de la toma de decisiones en la forma de gobernar este país. Pero, seguro, seguro, que tendrán la culpa. Ya lo verán.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

El 22.9.10 por Roberto MARTÍNEZ   Sin comentarios
He meditado mucho sobre la oportunidad y el atrevimiento (nunca mejor dicho) de escribir un artículo sobre nuestras fiestas, a pesar de que estamos todavía en el mes de septiembre y que no pretende ser nada más que una reflexión crítica para el posterior análisis, de alguién que ama las Hogueras y que las vive a su forma desde hace cuarenta y seis años, incluso, en los seis años que estuve residiendo en el extranjero, y desde una óptica y perspectiva exterior. Y lo dice alguién que compartió la época dorada de Benalúa como Hoguera de categoría especial (creo que seguimos siendo los primeros del ranking), y de alguién que iba casa por casa con los famosas cartillas de aportaciones al mantenimiento de la Hoguera.

Uno de los errores más graves que tienen las Hogueras es que se ha formado un coto muy cerrado de unos pocos (por supuesto, no todos) que ningunean las opiniones y puntos de vista de la gran mayoría de gente, como yo, que por diversas circunstancias no podemos gestionar aspectos de la fiesta. Hay que darle un gran mérito y su reconocimiento a ese grupo y mi más profunda admiración. Pero, eso no significa que sean los portadores de la llave del castillo, dejando fuera recomendaciones u opiniones de mejora. Es un error muy común. Y muy grave. Todos, todos tenemos algo que aportar. Pertenezcamos a la Comisión Gestora, o no. Seamos comisionados o no.

La prueba de lo que digo es que cada vez menos gente participa de la fiesta de forma directa. Botellones de miles de personas en las fechas de las fiestas, en el Postiguet o en la última milla del Puerto, hay cada vez más. Y eso debe inducir a una profunda reflexión. Gente nueva que no participa porque no tienen ilusión o porque no se ven representados en el núcleo de las Hogueras. Es decir, no son fiestas abiertas.

Hay casos de presidentes que llevan más de veinte años dirigiendo o gestionando su propia hoguera. Cuál es la razón? En tanto tiempo, no han existido personas válidas y con nueva visión para suplir, gestionar e innovar la hoguera? O es que nadie quiere o tiene interés en gestionar nada porque la fiesta se ha transformado en un coto muy cerrado?

Se requiere una visión nueva sobre la misma estructura de las fiestas y su forma de gestionarla. Sobre innovación de los monumentos , sobre nuevas formas de financiación de las mismas comisiones y de las propias Fiestas, y como es lógico, de abrirlas de una forma ilusionante a todos los alicantinos. Serían unas fiestas mucho más grandes de lo que son actualmente.

Recuperemos la esencia de nuestro alicantinismo. Vivámoslas a nuestra manera. Dejemos las Fallas y su paralelismo para los valencianos. Incluso, potenciando e incentivando artistas para la creación de monumentos de nuestra singularidad. Algo falla (nunca mejor dicho) cuando tenemos que recurrir a artistas de fuera para desarrollar nuestras Hogueras. Se está potenciando y se le dan los recursos y medios oportunos a nuestros artístas de la tierra? No me puedo creer que en esta tierra nuestra alicantina llena de creatividad no existan artistas adecuados. No me lo puedo creer.

Sobre el cambio de fechas al fin de semana. Algo no funciona cuando lo cuestionamos. La escasa participación, quizás?. Alguién conoce la existencia de fiestas de primerísimo nivel que se adapten al fin de semana? Las de San Fermín?

Estamos justo en el ecuador de la gestión de cuatro años de la actual Comisión Gestora. Todo sigue igual. Una de las imágenes gráficas más impactantes de mis últimos tiempos, fue la fotografía que apareció en el diario Información al día siguiente de celebrarse las últimas elecciones a Gestora. En ella aparecía muy exultante, (creo que demasiado) un miembro de responsabilidad de la actual comisión celebrando la victoria.

Yo estaba muy apenado, porque se había apostado por un continuismo en vez de la profundidad de cambio e innovación que ofrecía la otra candidatura. Pero al ver esa foto, llegué a dudar un momento y pensar, de que posiblemente esa alegría desbordante y máximo interés pudiera deberse a la intención de llevar a cabo un cambio de profundidad y de altura. Pero no. No estaba equivocado.

Nuestras fiestas requieren una dirección nueva, con una planificación objetiva, donde se impregne a todas las estructuras de un espíritu nuevo e innovador pero respetando nuestra esencia alicantina, y que aglutine una renovada ilusión tanto a Hogueras, barracas, artistas, instituciones y la propia Comisión Gestora, haciéndola partícipe a todos. Incluso a los que nos atrevemos a levantar levemente la voz.

Y termino esta reflexión. Hay que terminar de una vez por todas y para siempre con los intereses de todo tipo creados alrededor de la fiesta. En algunos casos rayando lo impúreo, por no decir otra cosa. No hay más que escrudiñar los periódicos un poco. Posiblemente sea otra de las razones de la existencia de ese coto cerrado.
El 22.9.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Frank Capra dirigió una sublime y maravillosa película a principios de los años cuarenta titulada "Qué bello es vivir". De obligada emisión en épocas navideñas en los canales de telévisión, este film es una alegoría a la vida y a la finalidad de nuestra propia existencia . Los casi nueve minutos finales son simplemente majestuosos, inmensos y eternos y en donde uno, ante tanta sensibilidad, no deja de escapar alguna lágrima que otra. ¡Qué se le va a hacer¡ Acostumbrados a los pesares y las cargas rudas y diarias.

Sin duda alguna es mi película favorita, y sin duda alguna, recomiendo a cualquier persona de bien, con problemas o sin ellos, que haga todo lo humamente posible por verla; con tranquilidad y sosiego; con una birra en la mano o sin ella; desde el principio hasta la última imagen y a pesar de ser en blanco y negro. No importa. Y sin perder un sólo halo del film. En cada uno de los fotogramas se nos abre una explicación racional de la importancia de nuestra propia existencia y de la mayor responsabilidad, más si cabe, que tenemos con la gente de nuestro entorno tanto cercano como lejano.

Todos tenemos un ángel. Yo creo en ellos. Yo tengo dos. Uno que habita más allá de lo que quisiera comprender y que sé a ciencia cierta que me guarda a mí y a mi familia de los peligros mundanos.

Y tengo la inmensa suerte de tener otro ángel, pero de carne y hueso. Un ángel cercano. Es ese ángel de la película de mucho mejor aspecto, más guapo, muy sensible y espectacular en las maneras y en los tiempos. Es ese ángel que me devolvió a la pulcritud de la vida de una forma real y práctica, y que me hizo ver de manera fantástica que no podía hundirme ante las desgracias, injusticias y obstáculos que nos encontrarmos en nuestro propio hilo existencial. Y que no deben, y aunque lo suframos y no entre dentro de nuestro entendimiento racional, bajo ningún concepto ser barrera a nuetras ilusiones y proyectos.

Reitero. Todos tenemos un ángel. Y es un mensaje para todos. Tanto para el empresario que lo ve todo perdido, como para el simple de los humanos que busca un hueco en la vida donde sobrevivir. Tenemos que salir adelante, con esfuerzo, trabajo, sentido común y mucha dosis de tierna ilusión. Nuestros sueños llegarán.

Es así. Nuestra crisis es también una oportunidad para consagrar las ilusiones de nuestros proyectos. Cualesquiera sean. A nivel profesional como personal.

Ahora más que nunca.

Y ahora, a trabajar. Ya está bien.

viernes, 10 de septiembre de 2010

El 10.9.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Los empresarios que se adaptaron al cambio y se anticiparon a él son los que están triunfando. Son los que realizaron cambios en la estrategia empresarial. Los que comprendieron que los ciclos existen y llegan, incluso un ciclo tan brutal como el que soportamos, asumiendo ajustes locales y globales, adelantándose al cambio mediante planificaciones estratégicas que incluían varios escenarios: el más real, el más optimista y el más pesimista. Los que entendieron que las razones de que su empresa entrara en pérdidas eran achacables en un 80% a causas puramente internas.

La organización o empresa que quiera tener éxito en el futuro debe ser capaz de afrontar cualquier situación de mercado por muy convulsa que sea, gestionando permanentemente el cambio y estar dispuesta a enfrentarse con él tomando decisiones y asumiendo sacrificios. La empresa que quiera tener éxito en el futuro está obligada a satisfacer mejor las crecientes exigencias de sus clientes y estar integrada de forma global en vez de local. La que se plantea retos tan básicos como en invertir en nuevas tecnologías, mercados o cualquier elemento que puedan introducir para mejorar y hacerse más imprescindibles en su sector. Las que incluyen la responsabilidad social corporativa como un aspecto más de su planificación estratégica.

Las que creen que invertir en formación de su plantilla es una forma de ser más competitivos y trabajando la motivación de sus empleados. Las que creen que invertir en innovación no es un gasto más.

No es tarde todavía. Aún hay tiempo.

jueves, 9 de septiembre de 2010

El 9.9.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Tener un bebé hoy en día supone asumir la responsabilidad más grande de tu existencia. Es un milagro del presente, nunca mejor dicho, y una esperanza en un futuro incierto y lleno de inquietantes sombras. Pero es una alegría inmensa y una felicidad indescriptible que desborda todo lo imaginable y que le da propio sentido a la vida misma y su razón de ser.

Darío Giménez Molina acaba de aterrizar a los pies de este mundo. Fue una gozada convivir las horas de espera a tan magno acontecimiento, que cuantas veces se repita, uno no deja de preguntarse cómo es posible que una criatura tan bella se haya gestado en el viente de una madre, de una forma tan perfecta y tan natural.

No sé si le da un aire más a los Molina o a los Giménez. Nunca he sido bueno en eso. Sea Molina, sea Giménez, le aguarda toda una maravillosa vida por delante; le espera la aventura del vivir. Sí estoy completamente seguro que esa carita de ángel revestida de halo casi maduro, estará arropado por unos padres auténticamente especiales en el don del cariño y la responsabilidad; y por una familia envidiable en el saber estar y el apoyo incondicional.

martes, 24 de agosto de 2010

El 24.8.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Es época estival y estamos insertados en una especie de relajación vacacional donde parece ser que la crisis hace paréntesis en nuestras costumbres operativas. Me seduce más seguir con esas reflexiones sobre la filosofía de nuestra existencia y la ética de nuestro destino que con los problemas empresariales y de gestión.

Hace unos días un grandísimo amigo mío, comentaba en una comida distendida que las cosas pasan por algo que hemos hecho. Dicha observación puso en marcha mi maquinaria pensativa y un vaivén de argumentos sobre si será así, y más viniendo de una persona tan equilibrada y tan objetiva como es este amigo.

¿es así de simple? ¿las cosas pasan por algo que hemos hecho?

Es totalmente cierto que las consecuencias de nuestros errores las sufrimos por la misma razón de algo que hemos realizado mal o porque no hemos calibrado todas las variables. No hay nada que objetar. O al contrario. Nuestros aciertos y éxitos son respaldados por acciones concretas.

Pero las injusticias pasan por algo que hemos hecho, también? O, los seres queridos que actuando bajo el paraguas de la felicidad, sufren el rencor, el odio visceral o el resentimiento facilón, también lo sufren porque han hecho algo? Esos inquisidores que te juzgan o te calibran sin haberte oído, que se zarandean entre sensaciones radicales y que se mueven por intereses espúreos, haciéndote un daño moral enorme, que ya se permiten en calificarte con todo tipo de adjetivos sin saber que posiblemente hay otras razones que respaldan tu comportamiento también es consecuencia de que todo pasa por algo que has hecho?

Me resisto a creer que siempre somos los culpables de todo tipo de consecuencias. No.

La gente de buena fe somos portadores de valores siempre. Y la esperanza de vivir un presente y un mañana feliz no tiene que comportar que tengamos que cargar con la sinrazón, el odio visceral y las paranoias de personas que tienen mucho tiempo libre en intentar hacerte ver que la tierra es cuadrada como sus cabezas y más cuando ni siquiera se han sentado contigo a oir tus argumentos o las razones de ciertos comportamientos.

La esperanza tiene nombre. La esperanza tiene un sentido. Soy consciente de que es muy fácil describirlo. Pero debemos tener una estrategia de vida y de rumbo, sin apartarnos un ápice de nuestros valores, y sin importarnos las mediocridades supinas de gente con intereses oscuros y chantajes emocionales. Esos valores deben estar muy por encima de todo. Para eso debemos creer en ellos.

martes, 10 de agosto de 2010

El 10.8.10 por Roberto MARTÍNEZ   Sin comentarios
Es obvio que vivimos tiempos desconcertantes. Tiempos oscuros en donde los valores pierden ese sutil aroma de lucidez, causado creo yo en parte, por el nerviosismo y la incertidumbre. Se toman decisiones precipatadas, se dicen barbaridades, y se comparan las mismas situaciones a los tiempos donde el olor a canela y vainilla se expandía por doquier, a pesar de que esa canela y esa vainilla fueran virtuales.

Soy consciente de que no es fácil superar situaciones terribles que en multitud de casos vienen concatenadas en un período corto de tiempo como esa avenida plagada de semáforos que te pillan siempre uno tras otro en rojo. Lo que en épocas pasadas te salía a pedir de boca con cada chasquido de tus dedos, ahora se ha vuelto todo lo contrario.

Se empieza con romper las atuduras del pasado, se sigue con la llegada de un período económico asfixiante y las condicionantes tomas de decisiones de todo nivel personal y profesional; se continúa con las comparaciones odiosas, y se termina con
enfrentamientos de film barriobajero con tu entorno que no es sino la traducción de los sinsabores de la propia existencia. Ah¡. Y la inseguridad. Esa palabra incolora e insípida pero que te taladra hasta el movimiento de las cejas. Se hacen al revés las cosas del derecho. Y lo más sangrante es que uno tiene conocimiento de que es así, y vuelve a caer en infinidad de ocasiones, repitiendo lo irrepetible, lo insensato, lo estúpido, lo irracional.

Pero se aprende la lección. Una buena ducha puede ser vital para la vuelta a la cordura y la sensatez y la toma de decisiones valientes y dolorosas, aunque sea tarde. Decisiones que dejan otear un horizonte de esperanza y de vida. De nueva e ilusionante vida. Y esto es válido para todo tipo de situaciones, tanto profesionales como personales.

Siempre amanece después de la más profunda oscuridad. Incluso en los veranos más tórridos.

Odio los veranos.

miércoles, 4 de agosto de 2010

El 4.8.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Desde que se inició la crisis, la pyme, realiza un grandísimo esfuerzo y una reclamación permanente sobre la escasísima financiación derivada de las dificultades que les plantean las entidades financieras para obtener créditos.

Hasta hace no mucho tiempo recibía llamadas de responsables de sucursales entidades financieras, rógándome (lo digo bien) para que intentara convencer a mis clientes para que remitieran a dichas entidades, esas remesas de papel comercial de cualquier tipo, para su descuento y en unas condiciones financieras muy ventajosas para el propio cliente. El fin no era otro que cubrir objetivos comerciales de la propia entidad financiera. Era un ruego.

Hoy es simplemente una quimera. Esos directores están, pero ya no están. La potestad de facilitar créditos de cualquier clase, o abonarte esas remesas de papel a los diez minutos de haberlas presentado, ya no existe. Esos mismos directores se han convertido en simples operarios facilitadores de información de menor cuantía o gestores comerciales o intermediarios con el peldaño subsiguiente del poder de decisión del banco o caja en cuestión. Algunos directores, con voz baja y meláncolica, me transcriben que son ahora la nada. Otros que añoran el poder de antaño, y otros lacónicamente, que agradecen su nuevo status.

Pero quien padece esta nueva situación es la pyme. Las estadísticas dicen que casi el 90% de los empresarios que han intentado obtener un crédito han tenido muchos problemas para conseguirlo, creciendo de manera insuitada los obstáculos, soportando un incremento de los tipos de interés abusivo y el encarecimiento de las comisiones. Ni que decir tiene el aumento de las garantías y avales exigidos para conceder los préstamos.

El martirio de la pyme. Que ve como el riesgo inmobiliario asumido por gran parte de las entidades financieras generadores del agravamiento y permanencia de la crisis y con la anuencia del Banco de España lo está sufriendo en su estructura inversora, ya que el dinero lo debe emplear en intentar salvar la operatividad diaria.

Si no hay inversión, no hay consumo, ni planificación a largo plazo, ni empleo.

viernes, 23 de julio de 2010

El 23.7.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Soy un apasionado de la política y de sus escrutables y virulentos caminos. Quizás, hasta injustamente, lo reconozco. Esa gestión política profesional que amo es la de los años de la transición donde se alcanzaron acuerdos sublimes entre posturas antagónicas y en un terreno minado por el terrorismo, los fallidos golpes de estado y el nacionalismo radical. Pero nacieron de ese clima unos pactos, y sobre todo una Constitución abierta y técnicamente muy aceptable que, a pesar de todo, sigue muy vigente. Esa gestión política es la que añoro. Esa gestión políticamente política.

Y es en estos momentos donde hay que tener la valentía de reconocer, sin tapujos, la valiosísima aportación de nuestro Tribunal Constitucional a la definición de nuestro modelo autonómico. Una estructura territorial del estado surgida de esa Constitución de 1978, y en donde el Tribunal, desde su condición de intérprete supremo del texto constitucional, ha ayudado de una manera relevante y decisiva, a clarificar y perfilar un sistema cuyas bases y fundamentos jurídicos parecían permitir, desde un principio desarrollos bien distintos de nuestra Carta Magna.

Y a pesar de todas las críticas, la sentencia sobre el Estatut de Catalunya, ha sido otro paso más en esa contribución a la definición del sistema autonómico. Una sentencia dificilísima.

En mi opinión, la labor del Tribunal Constitucional en estos años ha sido magnífica e inigualable. Y sólo el ignorante supino y el creador de intereses espúreos puede obviar ese reconocimiento.

Es hora de decirlo a viva voz. Y sería todavía mucho más constructivo, que los políticos de profesión y nuestros gestores de intereses y problemas lo reconocieran. No pasa nada. Absolutamente nada. No es retrógrado. Al igual que hemos empezado a alegrarnos por las victorias de nuestra selección de fútbol y pasear nuestra bandera, la de todos, es hora que reconozcamos que tenemos un Tribunal Constitucional que a pesar de su origen y de los nacionalismos que nos quieren manejar y trasladar al siglo XVIII, vela por nuestro orden y que ha "creado" un modelo de estado de la nada.

Una Constitución que requiere unas modificaciones y actualizaciones necesarias y normales después de 32 años y que hay que afrontar sin miedo a las posturas radicales. Y que estoy completamente seguro, que ya estaría modificada, si en vez de ciertos políticos actuales que quieren inventar la democracia, coexistieran los de la época constituyente. Sin duda alguna.

Para las mentes enfermas, radicales y obsoletas (sobre todo esto último) la buena aportación del Tribunal Constitucional será cuando hipotéticamente de el visto bueno a la independencia de Catalunya y el País Vasco. Pero, para ese momento hipotético, ya no existiría ni Constitución, ni Tribunal Constitucional, ni...España. La vuelta a los Reinos de Taifas, que parece ser nos fueron muy bien...
El 23.7.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
La razón más evidente por lo que una empresa se plantea abandonar en estos momentos es la falta de expectativas de lo que se esperaba del negocio en cuanto a rentabilidad y la incertidumbre derivada de una crisis que según ciertos analistas no ha tocado fondo y de otros que apuntan que lo malo ya pasó...

Las causas de ese planteamiento pueden ser varias y profundas. Una estrategia inadecauda al no obtener la empresa una ventaja competitiva sostenible; altos costes, cambios estruicturales de la demanada por la transformación económica derivada de la crisis tan profunda; una gestión muy deficiente debido a la existencia de una estructura de dirección muy desiquilibrada o falta de experiencia.

Pero es, en realidad, en la capacidad de respuesta organizativa de la propia empresa que no reacciona con celeridad a los cambios obligados producidos por la actual situación de dificilísima coyuntura econonómica, y e donde se constata la verdadera ineficiencia de la gestión empresarial, tanto por parte de la propiedad como de la dirección.

En resumen, no se responde a los desafíos de la crisis hasta que ésta ya está instalada, y aunque hayas visto a tu vecino hundirse en el más profundo de los fangos.

No existe una política de prevención.

Y es entonces, cuando llegan las políticas de...saneamiento forzoso, como el cambio en la gestión del responsable del negocio (con lo que eso supone si es una empresa familiar), la redefinición de la estrategia a todos los niveles, la enajenación de algunos activos a un precio muy por debajo de mercado y en unas condiciones leoninas, medidas de reducción de costes para recuperar la rentabilidad y la refinanciación del fuerte endeudamiento en unas condiciones que para nada tienen que ver con las suscritas anteriormente.

Pero esto es así. Algunos seguimos luchando para evitarlo. En la mayoría de los casos se puede evitar. Ya saben...la crisis es una oportunidad.

martes, 13 de julio de 2010

El 13.7.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Un elevado número de consultas que recibimos en nuestro despacho son de empresarios de pyme familares, inquietos por marcar estrategias de mejora en su empresa. Una de ellas, el natural e ineludible cambio generacional. En algunos casos son empresarios que en el fondo de su ser, se resisten al cambio y que tienden a seguir influyendo en que su organización continúe operando de igual forma, aun cuando los resultados obtenidos no son los que esperaban.

Un relevo generacional que conlleva imprescindiblemente un cambio en su estructura organizacional, que no significa empezar de cero, sino mejorar, evolucionar. Suelen ser empresarios de éxito en su tiempo, pero que al alcanzar la madurez tanto profesional como humana, no han adaptado sus estrategias a los nuevos tiempos, y que su forma de posicionarse es la ambiguedad de la respuesta de que siempre lo han hecho así.

No entienden del todo, aunque saben que irremediablemente deberá ser así, de que la empresa familiar tendrá que operar un cambio en su organización hacia una nueva dirección estratégica, revisando la forma en la que estaban organizados, planteando una nueva estructura, los aspectos a mejorar y lo que se necesita para llevarlo a cabo.

Será imprescindible, si se quiere tener éxito en ese cambio generacional, que se produzca dentro de una planificación estratégica adapatada a las nuevas realidades empresariales, pero que su base esté constituida por cuatro piezas fundamentales: los objetivos de la organización, la visión del negocio, su misión y sobre todo los valores que la rigen. Es la fijación de hacia donde queremos ir, con que medios y cómo lo haremos.

Garantizar la continuidad de la empresa familiar, significa la realización de un cambio organizacional, con suficiente madurez y responsabilidad.

lunes, 12 de julio de 2010

El 12.7.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Asistimos en la tarde-noche de ayer, a uno de esos acontecimientos que pasan a la memoria de generaciones por su importancia, y sobre todo, por su significado. No sólo fue la victoria de nuestra selección y alzarnos por primera vez con el título de campeón mundial. Es algo muchísimo más. Es el triunfo del equipo de fútbol que representa a una nación y que deja esa lámina de pesimismo y negatividad que nos venía lastrando e impregnando cada ocasión que la mala suerte, los árbitros y las circunstancias, nos apartaban de los mejores. Que sí; que España puede ganar un Mundial. Por qué no?.

Y ha sido un equipo humano excepcional en cuanto a valores, sencillez y esfuerzo, y que han representado la unión de un país como España que todos habíamos soñado; de una España plural y valiente. De una palabra llamada España que ha dejado atrás la pesadísima carga de ser un insulto a la realidad. Se ha demostrado con suficiencia y generosidad que el significado de España y lo que representa y por encima de todo, de sus valores, pueden tener cabida con absoluta normalidad; con esa normalidad que todos anhelábamos y sin tener que justificarnos por sentirnos españoles. Y así lo pudimos comprobar en las espontáneas manifestaciones de júbilo en todos los rincones de España, y especialmente en lugares como Barcelona, Bilbao, ó Pamplona.

Sería de esperar también, por lógica y por sentido común, que esos políticos de cuarta fila y que se sienten los representantes de la divinidad helena, hayan podido comprobar cuan lejos de la realidad se encuentran. Que España es una país donde tienen cabida todas las sensibilidades y opiniones. Pero que España, con sus valores y su maravillosa gente, también existe. Ha sido un auténtico regalo para todos, este triunfo de los valores de la unión, sencillez, trabajo en equipo y esfuerzo. Si eso se trasladara a todos los ámbitos de nuestra sociedad, ya sería el no va más.

lunes, 28 de junio de 2010

El 28.6.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Manuel Jiménez Ortíz. Por tercer año consecutivo la Hoguera Florida-Portazgo, de la que es Presidente, se ha llevado el primer premio en categoría especial. Un gran éxito de Manolo y de su fantástico equipo.

Alicante vislumbra para los años venideros a un hombre cuyos servicios a la ciudad y a la maravillosa fiesta de la Hogueras, puedan quedar como modelo de planificación, gestión e innovación. Alicante requiere irremediablamente hombres de esta valía excepcional; más si cabe, en los turbulentos momentos de coyuntura económica, al que se ha adaptado, y logrando de lejos, que durante cinco días olvidemos las penurias y tristezas, sustituyéndolas por un ambiente de puro gozo y alegría.

He tenido la inmensa suerte de acompañarlo, junto a mi pareja, durante un par de noches, en su centro de operaciones junto a la bellísima Hoguera de Florida Portazgo. Su trato ha sido excepcional con todo áquel que se acercaba a felicitarlo, a pesar de haber estado sin apenas dormir y descansar durante varios días, para evitar dejar al azar ningún asunto relacionado con la organización de su Hoguera, su racó fogueril y las diversas actividades colaterales propias de las fiestas. Así salió todo. Un espectáculo mayúsculo de imagen, luz y sonido. Un éxito sin precedentes. Ni un solo fallo.

Y así pude observar como el trabajo de cientos y cientos de horas durante todo el año, tanto de él como de su equipo, se pudo ver reflejado en tan sólo cinco días de brillantes y vibrantes momentos de gloria.

Es el tipo de personas que admiramos en la profesión. Son personas, a la que nos encantaría que fueran el fiel reflejo de lo que significa la gestión, de lo que significa la planificación, y sobre todo la de un concepto como es la innovación a cuyo modelo de productividad debe ir encaminado el futuro incierto de este país. Si a esto, le añadimos que se ha adaptado con matrícula de honor a la crisis tan profunda que estamos viviendo, lográndolo con menos recursos y medios que años precedentes, el éxito es total.

No es necesario adquirir libros de management para estudiar y analizar casos de éxito empresarial con recursos ilimitados. Tan sólo compartir unas horas con Manolo Jiménez es suficiente para adquirir experiencias y conocimientos sobre lo que es un modelo de planificación y gestión empresarial. Si a ello le sumas la forma de gestionar un equipo humano tan amplio y formidable, y la maestría en la comunicación verbal y visual junto a la sabiduría en el manejo de las relaciones públicas de todo tipo y condición, la clase es ya total.

miércoles, 16 de junio de 2010

El 16.6.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
En un anterior artículo mío (19/04/10), ya describía en profundidad las nuevas y sorprendentes funciones que a los Consultores nos tocaba interpretar, en esta infame realidad, en la relación profesional con nuestros clientes. El anuncio de nuestra llegada a las centrales administrativas y de gestión de cualquier empresa y no importa de que sector es recibida , de inicio, con una interminable cascada de datos, sensaciones y emociones que lindan entre la botella medio vacía y el pesimismo más ocurrente, basado en números en la mayoría de casos mal interpretados y ciertamente exagerados como expresándote "chico...qué mal va esto" y en otros "chico...ves?, ya te lo decía yo, que de esto sé una barbaridad". Y no es así. Quieren que les digas que no es así...aunque ya lo saben de antemano.

En algunos casos, es cierto que la empresa va muy mal, y que los datos así lo avalan, respaldados por un mercado atónito, incierto y cansado y en donde ni regalando los productos, se cifra. Y que el empresario está cansado de invertir e intentarlo todo.

Otra mayoría, la más, te espera como ese niño que necesita sosiego y cariño. Ese niño que espera que su pena por haber perdido la pelota, se sustituya por el relato de un cuento híbrido y maravilloso con el que calmar su tristeza.

Muchos empresarios necesitan escucharte. Necesitan que les hables, que les calmes. Que el negro panorama que se vislumbra en el horizonte, sea reemplazado por un charla-monólogo de casi una hora (en otras veces más, mucho más, por el número de cascos de botellas de coca cola que hay encima de la mesa), y que quieren ellos mismos que les obligues a reflexionar sobre el sintendido de esperar que los buenos datos te lluevan de un cielo gris y pesado como el plomo.

Ya tenemos una nueva ocupación: la de charlatanes. Bueno, es lo que siento yo en ocasiones. Cuando, respaldado por la experiencia de muchos años de profesión, y los datos empíricos, les intentas hacerles ver (no manipularles, eso nunca) que hay un mundo de oportunidades ahí fuera, que la crisis es una magnífica oportunidad para cambiar ciertos modelos de trabajo, y sistemas imperfectos. Y que hay que innovar, y hay que diferenciarse, y que hay que hacer las cosas sensatamente y que hay que aplicar y ejecutar, en definitiva, todas las estrategias medidas y calculadas para que la empresa funcione como un reloj.

Y hablas...y hablas...y hablas...y contestas a sus inquietudes inquietas, y argumentas vías de salida o posicionamiento una vez y otra vez...hasta que ellos mismos se dan cuenta después de muchas horas de que, justamente, era su pensamiento inicial, trasgiversado eso sí, por la propia esencia del ser humano...el pesimismo anacrónico.

Y te marchas a tu despacho ( o tu casa por la hora que es) satisfecho de haber recuperado para la causa empresarial a un empresario que ya lo habías recuperado la semana anterior. Así de simple. (Dedicado a Belen Winkler, una magnífica profesional y mejor persona).

jueves, 3 de junio de 2010

El 3.6.10 por Roberto MARTÍNEZ   Sin comentarios
Es un hecho constatable que las empresas exportadoras crean más empleo estable y de mayor calidad que las que operan únicamente en el mercado interior. Tanto las de mayor potencial, que han de ser más productivas y competitivas, como las más pequeñas que se abren un hueco en el mercado exterior basado en un buen modelo empresarial. El problema de España es si es capaz de crear una economía exportadora, fundamental para su crecimiento, una vez agotado su modelo de ladrillo.

Cuando una empresa define su modelo de internacionalización busca nuevos mercados para sus productos o servicios, debiendo descartar las estrategias continuistas en las que esos productos o servicios compitan con otras empresas de su sector. Lo que hay que definir es la mejora de la eficiencia operativa y beneficiarse de las economías de escala. La presencia y nivel relativo de las ventajas de coste y los beneficios de red permiten evaluar el valor añadido de la internacionalización; son sus ejes básicos.

Es imprescindible desembarcar en nuevos mercados pero hay que entender qué beneficios se persigue, valorar la importancia de la ventaja de la estrategia de internacionalización y tener claro qué prioridad se le da.

Una empresa no puede descuidar ninguno de esos factores si quiere llevar a buen puerto su modelo de negocio. Pretender copiar en el exterior su buen funcionamiento en el mercado interior sin entender las singularidades de los mercados a operar es un error. Hay quien piensa todavía que es muy fácil.

Tenemos que entender que cuanto más elevada es la aportación de la demanda externa más éxito tiene la economía de un país y que no podemos quedarnos parados. Pero, de igual forma, contar con los peligros ocultos que encierra una estrategia de internacionalización basada en la improvisación. No son pocos los ejemplos de empresas que han tenido que abandonar sus incursiones internacionales por la puerta de atrás.

viernes, 28 de mayo de 2010

El 28.5.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
La filosofía del miedo es una corriente de opinión o sentimiento que nos quieren implantar algunos gestores del poder tanto mediático como político, que rehazo de plano por responsabilidad y por lógica, a su intento malicioso de manipulación.

Incluso algunos intelectuales de libros de bolsillo, referentes de ciertos lobbys de interés económico, auguran la necesidad imperiosa de abordar los nuevos paradigmas de la filosofía del miedo y no de la razón pura.

Toda nuestra catastrófica situación actual se podría haber evitado muy fácilmente, pero con espíritu de responsabilidad, sacrificio, reflexión, y pensando en los intereses de la ciudadanía (de toda, no de unos pocos), que, no olvidemos, elegimos democráticamente, a quienes nos gobiernan, aunque ellos crean que están investidos de un poder innato.

Lo que para cualquier mortal es un error, para otros es una rectificación nada más y nada menos de un Real Decreto que se supone ha sido redactado, analizado y asesorado por más de una cincuentena de personas, que, por cierto pagamos nosotros. Y nos quieren hacer ver que es...normal. Los ciudadanos pagamos con creces nuestros errores. Quién paga una error tan descomunal como ese? Nadie. La filosofía del miedo.

La filosofía del miedo, origina pánicoy bloqueo. Pánico de que ahora todo se deba justificar en aras de la situación tan calamitosa en que nos encontramos. Los mismos políticos, gestores, gobernantes, asesores, analistas,... que generaban y ocultaban la crisis y que, no olvidemos jamás, han provocado esta situación de patio de colegio, son, increiblemente cierto, los mismos que han tomado, vía urgencia catastrófica, las medidas correctoras como bajada de retribuciones a los funcionarios y congelación de pensiones.

La filosofía del miedo ya se expande por doquier. La inseguridad e ineptitud de nuestros políticos y gobernantes es paradigma de los dogmas dicha corriente. Todo es justificable. Pero me niego a aceptarlo.

Ahora la filosofía del miedo nos exige responsabilidad, comprensión y sacrificio. Y nosotros a qué mostrador, institución u organismo nos debemos dirigir para exigir de una manera implacable responsabilidades a quienes nos han llevado y colaborado en dirigirnos a esta situación?

A las elecciones?. No se preocupen. Ya se encargarán los redactores de los dogmas de la filosofía del miedo en hacernos ver que esto era justo y necesario. Pero me niego. Conmigo, no.

martes, 25 de mayo de 2010

El 25.5.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
En la actualidad, imperan las personas que están bloqueadas por el pesimismo y que desconfían de manera especial de gobernantes e instituciones. Sin embargo, somos muchos, los que pensamos que debemos aprovechar las oportunidades que nos da esta crisis para reforzarnos. Estamos viendo la actual situación como una oportunidad única para corregir de una vez por todas debilidades y reforzar nuestras empresas, a pesar de que muchos analistas pudieran considerar que esta crisis pueda durar muchísimo tiempo.

Desde mi época de adolescente, en plena transición democrática, los españoles estamos acostumbrados a legislar a base de Decretos-leyes urgentes, una vez acontecido un suceso tanto a nivel social, humano o económico que lo ha hecho irremediable. Tengo en mi recuerdo cantidad de acontecimientos que lo confirman. Ha tenido que ocurrir una verdadera catástrofe para que el resorte de la conciencia encienda el mecanismo de la corrección y entonces nos tengamos que poner a trabajar a marchas forzadas, para impedir que el suceso que derivó en catástrofe volviera a producirse, en vez de, y como en los paises desarrollados, anticipar y evitar que ese suceso se produjera. Recuerdo una verdadera tragedia en un camping en Castellón hace muchos años con decenas de muertos, para, que de aquella manera, y con las imágenes dantescas encima de la mesa, empezar a legislar los transportes de mercancías peligrosas en carretera,

Así somos los españoles. No innovamos. No anticipamos. Negamos la evidencia y dejar todo a la improvisación. Y sólo cuando ocurre la tragedia, es, entonces cuando nos ponemos a trabajar. Y así ha ocurrido con la situación actual de coyuntura económica. Ya está aquí la catástrofe. Ahora las medidas correctoras. Ahora la chapuza. Ahora la urgencia y la simbiosis de lo malo a lo necesario. Así somos los españoles.

Nuestros gobernantes no tienen en cuenta el interés de sus representados. Se creen ellos mismos que el poder que representan es un poder especial innato y no se dan cuenta de la evidencia. Piensan en la mejor estrategia de perpetuarse en el poder y no en satisfacer las necesidades de sus representados.

Muchos analistas, en la vorágine del ladrillo, y cuando aspirábamos a entrar en el club selecto de los países más ricos del mundo, advirtieron de que si no se anticipaban algunas medidas previsoras, corríamos el riesgo de que pasara lo que ha pasado. Y me acuerdo de muchos de ellos, como Guillermo de la Dehesa, que se hartó de advertirlo haciendo hincapié en el necesario cambio de nuestro modelo productivo. Innovación, Investigación, Desarrollo, Educación...

No me canso de decirle a mis clientes que aprovechen esta oportunidad para reforzarse y en cambiar la mentalidad de cómo debe ser una empresa, reforzando sus estructuras. Anticipación e Innovación, por supuesto.

lunes, 24 de mayo de 2010

El 24.5.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Los consultores estamos constantando cada día la alta demanda por parte de las empresas, de nuestros servicios de consultoría, con el fin de aprovechar la crisis como una oportunidad para reforzar todas las estructuras de su organización y, de igual forma, con el objetivo de crecer tanto a nivel nacional como internacional.

Los servicios mas demandados son los que cuyo valor se apoya en la innovación y los que se centran en la mejora de la productividad y la eficiencia y, en prácticamente, todos los sectores. Y nuestra aportación de valor debe ser la de aportar beneficios tangibles a nuestros clientes, satisfacciendo sus necesidades.

Solvem Consultoría Estratégica, apuesta por la innovación, no sólo en su oferta sino también en su organización empresarial. Nuestra estrategia empresarial está orientada hacia la innovación, debiéndonos de tener como referencia el adelantarnos al negocio de las empresas, inventando servicios que los clientes aún no imaginan.

lunes, 17 de mayo de 2010

El 17.5.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
La iniciativa emprendora como ventaja competitiva es, en los momentos actuales, más importante que nunca. No tiene sentido alguno plantearse si debemos seguir emprendiendo en este contexto tan difícil y tan lleno de incertidumbre. En la organización, en la empresa, es imprescindible promover la gestión emprendedora, aprovechando la crisis actual como una oportunidad, adaptando los medios y los recursos para explotarla.

Pero debemos gestionar la iniciativa emprendedora de una forma en donde es fundamental tener y compartir una visión y una estrategia empresarial a largo plazo, realista e ilusionante y en donde seamos capaces de reestructurar negocios no rentables y explorar nuevos mercados estratégicos con un enfoque oportunista para la búsqueda de nuevos negocios. Las empresas más emprendedoras sea adaptan muy velozmente a su entorno, en tamaño y en la cualificación de su equipo de trabajo, con el fin de orientarse a las oportunidades internas o externas, asumiendo como un reto clave la sostenibilidad del negocio en una meta para todos los empleados.

Para ello, debemos cuantificar y analizar si nuestro modelo financiero se puede adaptar a la nueva realidad económica para garantizar la viabilidad a medio y largo plazo. Para ello, habrá que corregir las deficiencias en la búsqueda, selección y análisis de fuentes de financiación alternativas a las actuales y en la elaboración de planes de negocio a medio plazo.

jueves, 13 de mayo de 2010

El 13.5.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
No descubro nada, ni debe sorprender a nadie, si digo que vivimos en un entorno maquiavélico y lleno de intereses oscuros, donde gente que te rodea y dice llamarse amigo/a tuyo prioriza la ambivalencia a la sintonía de la relación. Estamos acostumbrados a encontrarnos con personas así, y además, aceptar su forma de ser o personalidad (bueno lo de personalidad es una quimera) como el que compra la prensa. Uno aprende a convivir de manera absurda con tal situación.

Esta tipo de gente huye de los problemas, de tus problemas en definitiva, cuando se supone que son los que deberían estar en el sitio idóneo para arroparte, aunque sea moralmente. No pierdo un segundo en explicar el escenario si el problema que tienes es económico. Es la misma gente por la que has perdido un precioso tiempo de tu vida en empujarle en cualquiera de los ámbitos en que puedes hacerlo, cuando lo han necesitado. Es así de triste. Pero, reitero, hemos aprendido a convivir con este tipo de situaciones y se supone que a aceptarlas.

Y la ambivalencia? Y ese tipo de gente que dice ser amigo/a incondicional, compañero/a, y que juega a mantener el tipo, a jugar en paralelo y a evitar en definitiva posicionarse en algún asunto importante cuando hay posturas enfrentadas y de la que uno no es causante?. El típico personaje del quedar bien. El problema es que ese tipo de estrategia funciona durante un breve y misero período de tiempo. Este es el significado de lo vacío. Y el personaje que lo provoca cree, en definitiva y nada más lejos de la realidad, que es un genio de las relaciones públicas.

El valor de la amistad lo mantienen tus auténticos amigos/as. Son los que siempre están. Son los que siempre están ahí, aunque nos los veas. Aunque aparezacan después de veintiocho años en el mundo etéreo. Están. Es lo que importa. Es la grandeza.

Y por este tipo de personas son las uno que merece luchar y vivir. Están ahí siempre. Y no siempre son con los que tomas una birra o compartes mesa y mantel. No hace falta. Ya están para este tipo de situaciones los que siempre te sonríen...pero luego te ignoran en los momentos de real posicionamiento. Y si por desgracia, pierdes poder adquisitivo, ya ni te cuento. No pasa nada, ya saben que les vas a sonreir y compartir mesa y mantel, las veces que haga falta. Y además, si les ayudas cuando te lo piden, mejor que mejor. Es la indignad tolerada.

Pero están los otros. Que siempre están. Y por eso merece la pena, todo. Todo.

martes, 4 de mayo de 2010

El 4.5.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Los sistemas de inteligencia de negocio se han situado en los últimos tiempos como sistemas de gestión, generalizados y de uso masivo en las empresas u organizaciones, orientados a la gestión y en la ayuda en la búsqueda de soluciones en las tareas inherentes al proceso de toma de decisiones.

Lo que se busca a la hora de implantar una herramienta de Business Inteligence en la organización es la incorparación de elementos que nos faciliten la toma de decisiones en toda la compañía y en la gestión, por lo que precisamos que este sistema unifique la información utilizada y la forma de aprovecharla. Es decir, la puesta en marcha de un auténtico sistema de gestión de la información.

Se dotan de herramientas a las personas que deben tomar decisiones, con el fin de que les ayuden a mejorar el proceso de gestión de la información.

Su proyecto de implantación requiere una serie de etapas: establecer el por qué y para qué queremos implantarlo, con sus objetivos, elementos a controlar y consiguientes acciones a desarrollar; asignando y planificando responsabilidades; que sea comunicada a la organización los objetivos de esta implantación; seleccionando las herramientas y soluciones más adecuadas para cada usuario; la planificación y ejecución de la formación de este sistema; y con una filosofía de supervisión y acción continúa con el objetivo de llevar a buen puerto el nuevo sistema y verificando, siempre, el cumplimiento de los objetivos inicialmente establecidos.
El 4.5.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
En el desarrollo de la fase de implantación de un plan estratégico en la empresa familiar, que incluye la ejecución del mismo, se incorporan las diversas elecciones organizativas que extienden la estrategia elegida. Y es en esta fase, donde surgen las influencias del entorno familiar en materia de cultura, conflictos intergeneracionales, la discusión sobre la inclusión de directivos profesionales en los ámbitos de gestión, la incorporación de miembros de la familia en la organización, etc..., y es lógico q la ejecución del plan estratégico pueda verse afectado por estas consideraciones.

Es imprescindible que el plano familiar defina hasta qué nivel se quiere implicar en la empresa, hasta el punto de que si en la formulación de la estrategia se mantienen las creencias y valores de la familia, ésta mantendrá un nivel muy elevado de compromiso y esfuerzo a lo largo de la implantación y ejecución de la planificación estratégica.

Pero son los conflictos entre las generaciones familiares las que impulsarán en un sentido u otro los resultados de la estrategia. En la mayoría de ocasiones es el cambio generacional la fuerza impulsora del cambio estratégico, ya que la presencia de los hijos de los fundadores, es lo que lo valida y con el único objeto de aprovechar las oportunidades que la ocasión le brinda para demostrar su valor.

lunes, 19 de abril de 2010

El 19.4.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Una de las facetas que más me encantan de esta labor profesional es la cantidad desmesurada de realidades empresariales que a uno le toca sufrir o vivir, según se mire. Es increíble la distancia de gestión que existe en diversas organizaciones aún en el mismo sector, aún casi con la misma estructura. La convivencia de los problemas diarios que uno tiene con sus gestores en este clima de situación coyuntural económica y de crisis social, tiene la consecuencia inmediata de adquirir unos conocimientos y experiencias impagables, pero sobre todo afrontar una nueva realidad para los consultores: la de psicólogo personal o consejero personal, no de asuntos profesionales o empresariales, sino de asuntos muy personales o el cómo afrontar el día a día en las relaciones de supervivencia.

Hace unos días un empresario, después de varios días de la natural negociación sobre una oferta profesional de Planificación Estratégica, en la que nos intercambiamos documentos y aclaraciones muy técnicas me escribió un email muy escueto, todo en mayúsculas, pero terriblemente significativo: "Roberto necesito que me ayudes. Ven cuando quieras, pero ayúdame, por favor". No había ni una sóla palabra más. De las explicaciones sobre la metodología y los objetivos no existía el menor rastro.

Es lamentable la situación a la que hemos llegado. De deseperanza, de desilusión, de bloqueo, de inseguridad. Nuestra actividad profesional requiere ante el empresario, no ya nuestra muy importante labor , sino la de poner nuestro modesto granito de arena en empujar moralmente a que el castillo no se derrumbe. A veces nos toca trabajar sobre escombros o situaciones económicas muy pantanosas, en los que la mayoría de ocasiones lo que te apetece es salir corriendo ante la crudísima realidad, porque de antemano eres consciente de que tu labor no es la de Planificador Estratégico, Organizador o Gestor Empresarial a corto plazo, sino la de psicólogo, apagafuegos, mediador, conseguidor, e incluso contable con el fin de que la empresa para la que han contratado tus servicios profesionales no se hunda en el más profundo laberinto de la amargura y el inmovilismo.

Y es saludable y efectivo para tu propia autoestima. Ayudas a crear un nuevo modelo económico y a creer en el desde la misma base y sobre la de reconceptuar bases organizativas obsoletas. Y no importa, ya que al fin y al cabo contribuyes a la confección de una Planificación Estratégica sólida y real.

miércoles, 7 de abril de 2010

El 7.4.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
La vida es un río, que nace y muere; que fluye de forma impredecible, con sus andares fáciles y repentinos además de sus angostos recobecos; con períodos llenos de vida y épocas donde el caudal parece que ahoga su futuro.

En esos momentos donde el caudal de la vida parece liquidar la ilusión, siempre surge la llama de la esperanza. Una llama que vuelve a iluminar el horizonte de la grandeza de la vida. Cuando todo parece perdido y la desgana, la desmotivación y el pesimismo vienen cual cruel pesadilla y te preguntas la razón de su sentido, aparece, entonces, esa esperanza convertida en ilusión...en vida.

Y surge desde el rincón menos esperado. Sí, desde ese espacio que antes defenestrabas, o ese lugar que no es el más apropiado en el cual asirse como si fuera a desaparecer del limbo mortal. Y sonríes como un niño, o como un adolescente que pierde la razón ante el amor de su juventud.

En los momentos más bajos de ánimo, o en esos períodos en los que todo te es indeferente siempre surge la ilusión por algo, por alguién o por un hecho imprevisto, que en definitiva, no hace sino demostrarnos que hay vida y que los sinsabores, estupideces o traiciones que te da la propia existencia no son sino piedras que de vez en cuando ruedan de la ladera de la montaña al lecho fluvial y que nunca taponan la fluidez del caudal...de la vida.

Hay luz. Hay ilusión. Hay romanticismo. Es suficiente. Es lo máximo.

lunes, 5 de abril de 2010

El 5.4.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
La figura del "Controller" nace ligada al concepto de control de gestión empresarial, y es cada día, creciente su valor para la organización por la importancia de sus consejos, y sobre todo su implicación en la toma de decisiones estratégicas.

El Controller se ocupa de la coordinación de los objetivos de la empresa. Tanto en aspectos estratégicos, como la interacción de la empresa y su entorno, como en aspectos operacionales o la implementación efectiva de dichos planes estratégicos.

Su labor, en las condiciones en que las empresas desarrollan su actividad en la que se ha pasado de un entorno estable y predecible a una situación como la actual caracterizada por los permanentes cambios e incertidumbre, es básica para la dirección de la empresa en la identificación, búsqueda, confección y comunicación de información relevante para que la labor gerencial pueda desarrollar su tarea en las mejores condiciones.

Además, los Controllers, están actuando cada vez más como consejeros de la empresa, siendo a menudo miembros del propio equipo directivo.

Sus funciones deberían ser las siguientes: planificación y gestión presupuestaria; planificación financiera a largo plazo; contabilidad analítica y control de presupuestos; informe comercial mensual; procedimientos de cierre; informe de control de gestión mensual; informe de control de gestión financiera; gestión de inversiones; gestión de activos; supervisión de los procedimientos y circuitos administrativos; y control y supervisión de los sistemas de información.

lunes, 29 de marzo de 2010

El 29.3.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Necesitamos un nuevo modelo económico.

Sí, un nuevo modelo económico que entierre de una vez el ancestral modelo productivo basado en la cantidad, en el precio y en los costes de mano de obra barata; que supere dependencias del pasado y que sea capaz de lograr con éxito los desafíos actuales y futuros del fenómeno de la globalización.

Un nuevo modelo económico que debe fundamentarse en conceptos como la calidad, el talento, el empuje del conocimiento, el valor añadido, el impulso emprendedor, la I+D+i, la educación; y la inversión en tecnología e infraestructuras de todo calibre. Unos conceptos que sean los pilares de ese nuevo orden.

No podemos obviar ni un minuto más este prioritario debate en el que todos debemos participar y hacer nuestros estos conceptos. Necesitamos construir y analizar de una manera rigurosa un nuevo modelo económico y de cooperación que garantice de una forma irreversible el futuro de las generaciones venideras.

En definitiva, un nuevo modelo económico centrado en esforzarnos y poner todas nuestras ideas en realizar mejor las cosas, y diferentes, y no las más baratas.

miércoles, 24 de marzo de 2010

El 24.3.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
En la actualidad estamos observando una transformación profunda en la naturaleza misma de nuestras empresas. La evolución más importante ha sido la búsqueda de ventajas competitivas dentro de una coyuntura de incertidumbre mediante planteamientos de diseño organizativo.

El mercado cambiante no es rentable para aquellas empresas que crecen sin orientación específica y la búsqueda de cuota de mercado sin más. Lo que están haciendo las organizaciones es reconfigurar sus modelos de negocio con el fin de dotarlos de una planificación estratégica basados en la creación de un valor sostenible mediante capacidades básicas que aportan ventajas competitivas, buscando competir en un espacio competitivo, operando a la vez en segmentos maduros, emergentes y futuros de un mismo mercado.

Es decir, qué clientes buscar, cómo conseguir beneficios o cómo conseguir valor, cómo mantener una propuesta de valor específica y qué variedad de actividades buscar.

lunes, 22 de marzo de 2010

El 22.3.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Es incuestionable que las empresas deben centrar en la ESTRATEGIA, la base de sus decisiones empresariales en tiempos de crisis como el actual. Es decir, tomar las decisiones adecuadas y no basadas en actos continuistas y de verlas venir, aguantando cómo se puede el chaparrón.

El fin de la ESTRATEGIA es conseguir, alcanzar, una posición competitiva diferente, con una cartera de clientes fieles y difícilmente imitable. Se deben volver a definir los competidores, los mercados y hasta los sectores.

Eso implica revisar su plan ESTRATÉGICO y del modelo de negocio, lo que significa, en definitiva, estar dispuesto a cambiar. Introducir cambios exige replantearse el conjunto de decisiones que la empresa ha tomado en relación con su cadena de valor. Desde la I+D hasta el servicio post-venta. Y decidir, en qué quiere diferenciarse la empresa en relación a sus competidores ya que ni se puede ser el mejor en todo ni dirigirse a todo tipo de clientes.
El 22.3.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
En la situación de coyuntura actual de crisis económica y financiera, las empresas tienen que centrarse en la creación de valor, ya que más que nunca se debe entender y profundizar en qué se está creando valor y dónde reside el centro de esa creación de valor, pero más que eso, incluso, en la innovación.

La crisis es una oportunidad inigualable para que las empresas hagan cosas nuevas, cuyos proyectos llevaban mucho tiempo guardados en el baúl de los recuerdos.

Esa creación de valor hay que transmitirla desde la Dirección mediante una visión que estimule a la gente, a los empleados. Debe ser una visión que inspire un futuro, ya que debe comprometer a la gente con él; y es en estos momentos de incertidumbre, cuando los directivos deben conectar y comprometer a los empleados para que se mantengan vivos y por tanto sustenten la productividad y sobretodo, la innovación. En definitiva, transmitir entusiasmo a través de esa visión.

domingo, 14 de marzo de 2010

El 14.3.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
El objetivo de toda empresa es la de maximizar su valor.

Una de las variables que influye en que la empresa cree valor, entre otras, es la de la generación de un beneficio económico, y el análisis de las expectativas de tales beneficios debe partir de un diagnóstico de la realidad actual de la empresa y de un estudio de las estrategias asociadas a la empresa, con el propósito de evaluar los efectos de tales estrategias sobre el valor económico.

Desde una visión de análisis estratégico, la búsqueda de ventajas competitivas es un medio para la creación de valor, es decir, para situarse en una posición en la que la empresa pone en el mercado servicios o productos que los clientes están dispuestos a pagar a unos precios superiores a los costes en los que incurre para obtenerlos.

Por tanto, la estrategia de la empresa debe ser, y se debe centrar en la obtención a largo plazo de oportunidades de inversión que produzcan una rentabilidad superior al coste de los recursos empleados.

lunes, 8 de marzo de 2010

El 8.3.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
La creación de un negocio o empresa exige al emprendedor superar una serie de dificultades relativos al mercado, al desarrollo del producto o servicio, a la financiación y al modelo de organización entre otras cosas.

Los factores internos que deben tenerse en cuenta para superar las dificultades que experimentan muchos proyectos empresariales, son a mi modo de entender, los siguientes:

--Uno se debe centrar en aquellos sectores que se conocen muy bien, más que en sectores emergentes o exitosos.
--En vez de encontrar y penetrar en un mercado lo más grande posible, el emprendedor debe identificar huecos dentro de ese mercado grande en los que poder jugar un papel significativo.
--Muchos emprendedores se empecinan en buscar durante años esa idea única y brillante que nunca llega, pero se tiene ser capaz de identificar, copiar o incluso adquirir una idea que sea viable, y sobre todo, que se pueda desarrollar.
--La experiencia es un factor clave. No existe mayor éxito que un emprendedor ambicioso y con experiencia.
--Formar un equipo completo, preferentemente con una experiencia conjunta previa.
--La atracción y la captación del capital necesario debe efectuarse en relación con los ciclos de decisiones estratégicas fundamentales del proyecto. Es erróneo pensar tener una gran cantidad de capital para afrontar el proyecto. Sólo el adecuado y buscando los fondos disponibles de los suministradores de capital para que inviertan en las diversas fases de desarrollo del proyecto.

La probabilidad de éxito de un proyecto emprendedor se basa en una idea viable, con ambición y perseverancia, y alrededor de un equipo; de un equipo ganador.
El 8.3.10 por Roberto MARTÍNEZ en    1 comentario
Con efectos desde el 1 de julio de 2010 se incrementa el tipo impositivo general del 16% al 18%, y el tipo impositivo reducido se incrementa del 7% al 8%.

Se aumentan las compensaciones a tanto alzado del régimen especial de agricultura al 10% y del régimen especial de ganadería o pesca al 8,5%, con efectos desde el 1 de julio de 2010.

Se establece que en la declaración recapitulativa de operaciones intracomunitarias "modelo 349", necesariamente habrá que incluir las adquisiones y prestaciones de servicios intracomunitarias, y se presentará con carácter mensual, pudiendo presentarse trimestralmente cuando el importe total de las entregas de bienes y servicios que deban consignarse en la declaración recapitulativa no supere el umbral de los 100.000 euros, ni en el propio trimestre, ni en ninguno de los cuatro anteriores.

Importante la modificación en las reglas de localización de las prestaciones de servicios. Se pretende localizar las operaciones allí dónde se van a consumir.

Se simplifica, también, el procedimiento de devolución del Impuesto a empresarios o profesionales no establecidos en el territorio de aplicación del Impuesto, pero establecidos en la Comunidad (UE), basado en un sistema de ventanilla única, en la cual los solicitantes presentarán sus solicitudes por vía electrónica.

domingo, 28 de febrero de 2010

El 28.2.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
La crisis es una oportunidad para que las empresas salgan al exterior. La internacionalización de las empresas es imprescindible en el contexto actual.

Si nuestras empresas quieren mantener o aumentar las ventas, tendrán que ser capaces de hacerlo fuera de nuestras fronteras. Pero para exportar hay que ser competitivo, es decir, ser capaz de vender un producto mejor y diferente a un precio igual o inferior.

Es un error, también, tomar la globalidad como una amenaza, sino transformarla en una oportunidad histórica, donde la competitividad exige el aumento de la productividad pero también la diferenciación del producto.

Es por ello que la internacionalización vaya más allá de la pura deslocalización. Debe ser una internacionalización productiva en donde la empresa mantenga aquí la parte de la cadena que tiene más valor como el diseño, la logística, la comercialización y la marca y mientras que las otras partes de la cadena se trasladen a otros lugares.

lunes, 22 de febrero de 2010

El 22.2.10 por Roberto MARTÍNEZ   Sin comentarios
Lo primero que debe de hacer una compañía antes de afrontar un proceso de reestructuración de su deuda es elaborar un Plan Estratégico que siente las bases del nuevo modelo de negocio que debe impulsar la empresa, así como sus ajustes en organización, financiación, estructura, etc... que necesariamente deben ser ejecutados. El Plan Estratégico debe abordar cambios profundos y operativos y centrarse en lo que mejor sabe hacer la empresa y buscar en qué realmente se diferencia de la competencia.

Las condiciones financieras en una situación de crisis como la actual, es una elemento indispensable en el amplio abanico de acciones que deben llevarse a cabo. Es por ello, que antes de afrontar un proceso de reestructuración de la deuda, la empresa debe analizar las necesidades se tesorería en los próximos meses y en el período de uno a tres años, el vencimiento de las líneas de crédito o préstamo, la gestión de cobros, así como la rotación de las existencias. Hay que tener en cuenta que en los procesos de refinanciaciones actuales, el peso de las obligaciones de crédito que no han podido ser canceladas va a tener un factor muy importante y su amortización un esfuerzo por parte de la empresa bastante importante.

Hay que analizar el modelo de negocio muy profundamente para conocer como está la empresa y establecer un plan de acción que permita identificar la liquidez que pueda generar la caja en el menor tiempo posible y los compromisos de pago de la deuda.

La reestructuración de la deuda significa un cambio importante en la financiación de las empresas en la cual se retrasa los vencimientos de la deuda novada, incorporando financiación adicional o facilitando instrumentos financieros indispensables para el devenir del negocio.

miércoles, 17 de febrero de 2010

El 17.2.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
El éxito de la ESTRATEGIA, radica en la capacidad de adaptarse al medio y lograr resultados mejores y más estables que la competencia.

Existen diversas definiciones de ESTRATEGIA, que podemos combinarlas y llegar así a única y más amplia concepción. La ESTRATEGIA,
-es una pauta que da cohesión, unifica, y sobre todo integra las decisiones.
-determina y revela el propósito de la empresa u organización en términos de objetivos a largo plazo, programas de acción y prioridades en la asignación de los recursos.
-selecciona los negocios en los que está o estará involucrada la empresa.
-concreta y define el tipo de organización humana y económica, que es, en definitiva, la empresa o que tiene voluntad inequívoca de llegar a ser.
-busca lograr ventajas que puedan permanecer en el largo plazo en cada uno de sus negocios, a base de reaccionar adecuadamente en las oportunidades y peligros del entorno, y a las fortalezas y debilidades de la empresa u organización.
-unifica y compromete todas las estructuras de la empresa: en sus niveles corporativo, de negocio y funcional.
-define el origen y naturaleza de las aportaciones económicas y no económicas que tienen intención de hacer sus asociados.

La ESTRATEGIA, es en definitiva, y desde un punto de vista unificador,el marco fundamental para asegurar la continuidad vital de la empresa u organización, y a la misma vez, facilita su forzosa adaptación al entorno cambiante.

Su esencia, consiste en una intencionada gestión del cambio hacia el logro de VENTAJAS COMPETITIVAS, en cada negocio que se halla comprometida la empresa.

lunes, 15 de febrero de 2010

El 15.2.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Desde un tiempo reciente, la noción de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), ha ido evolucionando y cobrando fuerza, tras el advenimiento de la globalización, el crecimiento de la actividad económica, la concienciación ecológica y el desarrollo de nuevas tecnologías. Hoy somos más conscientes de la necesidad de incorporar las acciones sociales, laborales, medioambientales y de derechos humanos como parte de nuestra ESTRATEGIA.

Nuestros clientes van tomando conciencia sobre la Responsabilidad Social Corporativa (RSC)y esperan que nos preocupemos y comprometamos cada vez más con el desarrollo de la calidad de vida de la comunidad.

La RSC se ha transformado en un elemento decisivo para los clientes a la hora de seleccionar las empresas con las que quieren trabajar.

Una gestión bajo el esquema de la Estrategia de la RSC deriva en mayores beneficios para las empresas; aumenta la percepción positiva que tienen sus clientes; optimiza de una manera fundamental su imagen frente a la comunidad empresarial; influye de una manera significativa en la opinión pública; promueve le bienestar y la motivación interna y posiciona y diferencia su servicio frente a la competencia.

Un empresario de éxito se involucra activamente en la problemática del entorno que nos rodea, tanto en lo relativo a los aspectos sociales como al medio ambiente.

lunes, 1 de febrero de 2010

El 1.2.10 por Roberto MARTÍNEZ en    1 comentario
" Un día, a través del bosque primitivo,
Rumbo a su casa fuese andando una ternera
Y dejó tras de sí tuerta vereda,
Un sendero torcido, en los olivos.

Desde entonces, tres siglos han pasado
Y deduzco que ha muerto la ternera
Pero subsiste su tenaz vereda
Y en ella este relato se ha inspirado.

Al día siguiente aprovechó el sendero
Un perro solitario que ahí andaba,
Y luego un fiel cordero con cencerro
Y siguió el camino, en la tierra brava,
Haciendo más marcado aquel sendero.

Mil viandantes el camino siguieron
Evadiendo ramas con destreza, dando vueltas y rodeos por ahí,
Mientras proferían palabras de honrado y justo enojo
Porque era, ¡ay Dios¡, una senda tan torcida;
Pero aún así el vericueto seguían (por favor, no se rían
De la migración primera de aquella famosa ternera
Que a través de los recodos del bosque andivo con señorío
Tan sólo porque vacilante se tambaleaba al caminar).

Esta senda de la floresta en callejuela se convirtió.
Y sobre sí misma volvía, doblaba y de nuevo vueltas daba;
Esta callejuela torcida se convirtió en camino real
Donde muchos pobres caballos, ¡ay¡ con sus cargas
Bajo un sol quemante penosamente avanzaban
Y por una hacían tres millas al andar.

Y así fueron por siglo y medio
Tras la huella de aquella ternera;
Los años en raudo tropel pasaron,
El camino se hizo calle de un villorrio
Y así, antes de que se percataran los hombres de ello,
De una ciudad una avenida
Y pronto la calle central fue ésta
De una renombrada metrópoli
Y los hombres, dos siglos y medio después de hecho,
Las huellas pisaron de aquella ternera.

cada día cien mil viajeros
El zigzag de la ternera siguieron
Y por su sinuosa ruta
El tránsito pasó de todo un continente.

Cien mil hombres fueron guiados
Por una ternera hace ya tres siglos muerta
Y así siguieron de ella la torcida vereda
Y cien años perdieron al día
Y todo...porque se otorga reverencia tanta
AL BIEN ESTABLECIDO PRECEDENTE."
(Walter Foss, 1895)