lunes, 29 de marzo de 2010

El 29.3.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Necesitamos un nuevo modelo económico.

Sí, un nuevo modelo económico que entierre de una vez el ancestral modelo productivo basado en la cantidad, en el precio y en los costes de mano de obra barata; que supere dependencias del pasado y que sea capaz de lograr con éxito los desafíos actuales y futuros del fenómeno de la globalización.

Un nuevo modelo económico que debe fundamentarse en conceptos como la calidad, el talento, el empuje del conocimiento, el valor añadido, el impulso emprendedor, la I+D+i, la educación; y la inversión en tecnología e infraestructuras de todo calibre. Unos conceptos que sean los pilares de ese nuevo orden.

No podemos obviar ni un minuto más este prioritario debate en el que todos debemos participar y hacer nuestros estos conceptos. Necesitamos construir y analizar de una manera rigurosa un nuevo modelo económico y de cooperación que garantice de una forma irreversible el futuro de las generaciones venideras.

En definitiva, un nuevo modelo económico centrado en esforzarnos y poner todas nuestras ideas en realizar mejor las cosas, y diferentes, y no las más baratas.

miércoles, 24 de marzo de 2010

El 24.3.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
En la actualidad estamos observando una transformación profunda en la naturaleza misma de nuestras empresas. La evolución más importante ha sido la búsqueda de ventajas competitivas dentro de una coyuntura de incertidumbre mediante planteamientos de diseño organizativo.

El mercado cambiante no es rentable para aquellas empresas que crecen sin orientación específica y la búsqueda de cuota de mercado sin más. Lo que están haciendo las organizaciones es reconfigurar sus modelos de negocio con el fin de dotarlos de una planificación estratégica basados en la creación de un valor sostenible mediante capacidades básicas que aportan ventajas competitivas, buscando competir en un espacio competitivo, operando a la vez en segmentos maduros, emergentes y futuros de un mismo mercado.

Es decir, qué clientes buscar, cómo conseguir beneficios o cómo conseguir valor, cómo mantener una propuesta de valor específica y qué variedad de actividades buscar.

lunes, 22 de marzo de 2010

El 22.3.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
Es incuestionable que las empresas deben centrar en la ESTRATEGIA, la base de sus decisiones empresariales en tiempos de crisis como el actual. Es decir, tomar las decisiones adecuadas y no basadas en actos continuistas y de verlas venir, aguantando cómo se puede el chaparrón.

El fin de la ESTRATEGIA es conseguir, alcanzar, una posición competitiva diferente, con una cartera de clientes fieles y difícilmente imitable. Se deben volver a definir los competidores, los mercados y hasta los sectores.

Eso implica revisar su plan ESTRATÉGICO y del modelo de negocio, lo que significa, en definitiva, estar dispuesto a cambiar. Introducir cambios exige replantearse el conjunto de decisiones que la empresa ha tomado en relación con su cadena de valor. Desde la I+D hasta el servicio post-venta. Y decidir, en qué quiere diferenciarse la empresa en relación a sus competidores ya que ni se puede ser el mejor en todo ni dirigirse a todo tipo de clientes.
El 22.3.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
En la situación de coyuntura actual de crisis económica y financiera, las empresas tienen que centrarse en la creación de valor, ya que más que nunca se debe entender y profundizar en qué se está creando valor y dónde reside el centro de esa creación de valor, pero más que eso, incluso, en la innovación.

La crisis es una oportunidad inigualable para que las empresas hagan cosas nuevas, cuyos proyectos llevaban mucho tiempo guardados en el baúl de los recuerdos.

Esa creación de valor hay que transmitirla desde la Dirección mediante una visión que estimule a la gente, a los empleados. Debe ser una visión que inspire un futuro, ya que debe comprometer a la gente con él; y es en estos momentos de incertidumbre, cuando los directivos deben conectar y comprometer a los empleados para que se mantengan vivos y por tanto sustenten la productividad y sobretodo, la innovación. En definitiva, transmitir entusiasmo a través de esa visión.

domingo, 14 de marzo de 2010

El 14.3.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
El objetivo de toda empresa es la de maximizar su valor.

Una de las variables que influye en que la empresa cree valor, entre otras, es la de la generación de un beneficio económico, y el análisis de las expectativas de tales beneficios debe partir de un diagnóstico de la realidad actual de la empresa y de un estudio de las estrategias asociadas a la empresa, con el propósito de evaluar los efectos de tales estrategias sobre el valor económico.

Desde una visión de análisis estratégico, la búsqueda de ventajas competitivas es un medio para la creación de valor, es decir, para situarse en una posición en la que la empresa pone en el mercado servicios o productos que los clientes están dispuestos a pagar a unos precios superiores a los costes en los que incurre para obtenerlos.

Por tanto, la estrategia de la empresa debe ser, y se debe centrar en la obtención a largo plazo de oportunidades de inversión que produzcan una rentabilidad superior al coste de los recursos empleados.

lunes, 8 de marzo de 2010

El 8.3.10 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
La creación de un negocio o empresa exige al emprendedor superar una serie de dificultades relativos al mercado, al desarrollo del producto o servicio, a la financiación y al modelo de organización entre otras cosas.

Los factores internos que deben tenerse en cuenta para superar las dificultades que experimentan muchos proyectos empresariales, son a mi modo de entender, los siguientes:

--Uno se debe centrar en aquellos sectores que se conocen muy bien, más que en sectores emergentes o exitosos.
--En vez de encontrar y penetrar en un mercado lo más grande posible, el emprendedor debe identificar huecos dentro de ese mercado grande en los que poder jugar un papel significativo.
--Muchos emprendedores se empecinan en buscar durante años esa idea única y brillante que nunca llega, pero se tiene ser capaz de identificar, copiar o incluso adquirir una idea que sea viable, y sobre todo, que se pueda desarrollar.
--La experiencia es un factor clave. No existe mayor éxito que un emprendedor ambicioso y con experiencia.
--Formar un equipo completo, preferentemente con una experiencia conjunta previa.
--La atracción y la captación del capital necesario debe efectuarse en relación con los ciclos de decisiones estratégicas fundamentales del proyecto. Es erróneo pensar tener una gran cantidad de capital para afrontar el proyecto. Sólo el adecuado y buscando los fondos disponibles de los suministradores de capital para que inviertan en las diversas fases de desarrollo del proyecto.

La probabilidad de éxito de un proyecto emprendedor se basa en una idea viable, con ambición y perseverancia, y alrededor de un equipo; de un equipo ganador.
El 8.3.10 por Roberto MARTÍNEZ en    1 comentario
Con efectos desde el 1 de julio de 2010 se incrementa el tipo impositivo general del 16% al 18%, y el tipo impositivo reducido se incrementa del 7% al 8%.

Se aumentan las compensaciones a tanto alzado del régimen especial de agricultura al 10% y del régimen especial de ganadería o pesca al 8,5%, con efectos desde el 1 de julio de 2010.

Se establece que en la declaración recapitulativa de operaciones intracomunitarias "modelo 349", necesariamente habrá que incluir las adquisiones y prestaciones de servicios intracomunitarias, y se presentará con carácter mensual, pudiendo presentarse trimestralmente cuando el importe total de las entregas de bienes y servicios que deban consignarse en la declaración recapitulativa no supere el umbral de los 100.000 euros, ni en el propio trimestre, ni en ninguno de los cuatro anteriores.

Importante la modificación en las reglas de localización de las prestaciones de servicios. Se pretende localizar las operaciones allí dónde se van a consumir.

Se simplifica, también, el procedimiento de devolución del Impuesto a empresarios o profesionales no establecidos en el territorio de aplicación del Impuesto, pero establecidos en la Comunidad (UE), basado en un sistema de ventanilla única, en la cual los solicitantes presentarán sus solicitudes por vía electrónica.