SOLVEM SOLUCIONES

La función principal de un consultor es la de aportar a las empresas un alto valor añadido, basado en nuestra experiencia y conocimiento de la realidad empresarial.

NOS ENCANTA EL CONCEPTO DE SER DIFERENTES

¿ Qué te ofrecemos?

Consultoría de Planificación Estratégica y de Innovación.

-Soluciones de negocio
-Estrategia.

-Innovación a través del análisis de nuevas oportunidades de negocio.

-Elaboración de Planes de Negocio y Análisis de Proyectos.

-Planificación Empresarial de Dirección y Gestión.

-Gestión Financiera. Análisis Económico Financiero.

-Gestión del Cambio. Desarrollo Organizacional.


Servicios de "Interim Management".

Puesta a disposición de la empresa de profesionales altamente cualificados y de contrastada experiencia para ejercer, por tiempo limitado, labores de ejecución de Planes de Acción ante cambios generacionales, Estrategia, reestructuraciones o problemas económicos, o ocupar cargos como Directores Generales, Financieros o de Recursos Humanos o formar parte del Consejo de Administración de una empresa.


Consultoría de Apoyo al Emprendedor.

-Análisis y viabilidad de la idea y proyecto.
-Apoyo para la creación de la empresa y puesta en marcha.
-Elaboración metódica del Plan de Empresa.

Formación.


MISIÓN

En SOLVEM Consultoría Estratégica, como parte integrante del mundo de la empresa, tenemos una MISIÓN, cuyo origen se ubica en la generación de valor a través de la mejora continua de las operaciones basada en la EXCELENCIA de la CALIDAD de la GESTIÓN, mejorando la COMPETITIVIDAD de nuestros clientes e INCREMENTANDO SUS BENEFICIOS.

VISIÓN

Nuestra VISIÓN es la de se una firma especializada e innovadora en el sector de la Consultoría, cuyo empeño es la de trabajar junto a nuestros clientes en analizar, diseñar, e implantar un Proyecto Integral de Cambio en el negocio, compartiendo riesgos y transfiriendo habilidades y conocimientos con el fin único de obtener resultados reales y tangibles a través de un compromiso y vocación de rigor, y poniendo en dicho proyecto, entrega, esfuerzo y dedicación.

miércoles 6 de octubre de 2010

El sentido natural de la vida.

Somos unos privilegiados.

Esta frase la habremos escuchado infinidad de veces y no por eso hemos dejado de estar de acuerdo con tan magna lógica. El problema es que en pocas ocasiones se le ha dado la importancia de su significado, y por tanto su sentido. Y no hay más que ver, allende las fronteras, cómo malvive la raza humana. Incluso, quitamos la vista o apagamos el televisor cuando nos muestran esas imágenes deleznables de las desgracias que sufren millones y millones de personas. Es así de crudo. Conocemos de su existencia, pesar y sufrimiento y lo vemos lejano.

Y somos unos auténticos privilegiados. Y lo somos todos aquellos que podemos contarlo en cualesquiera condiciones, incluso aquellos que están al borde de la desesperación.

Todos hemos pasado momentos malos. La mayoría períodos oscuros de sinsabores o rachas infames e incomprensibles para nuestro docto pensar, unas ocasiones más expandidas en el tiempo y otras más cortas. Cuando perdemos un familiar muy cercano, o cuando perdemos el trabajo, o cuando tenemos un problema grave de salud, o cuando el banco no nos acepta el crédito solicitado, o cuando el mismo banco no nos acepta la remesa para descontar papel, o cuando alguién muy querido entra en el abismo de la droga, o cuando perdemos el afecto de nuestra pareja o cuando no nos paga el cliente, o...

Lo primero que llega hasta nuestro pensamiento es el sinsentir de la fatalidad. De la mala suerte o de alguién que nos ha echado mal de ojo eterno, incluso acudiendo a personajes impropios que "quitan" esas maldiciones. El "imposible", "no puede ser que esto me pase a mí", "qué habre echo para merecer tan gran injusticia", etc. Todos lo pensamos en un momento determinado.

Pero también acudimos al parapento de la desgracia caundo nos ocurren cosas más triviales: haber perdido el móvil; no poder viajar donde uno quiere; el una pelea sentimental; una discusión con un hijo; el que nos pongan una multa, etc, etc...podía seguir hasta mañana. La cuestión es quejarse.

Incluso hay gente que vive de estos sinsabores. Los "víctimas". La gente que dramatiza hasta niveles inimaginables con el único fin de que se compadezcan de ellos y así, utilizar hasta la naúsea, la debilidad y los sentimientos frágiles de amigos y familiares. Así de real. Si uno recapacita un mínimo, seguro que tiene al lado alguna especie de mártir que chantajea con dichas fragilidades emocionales. Pero la culpa la tienen los mismos que les limpian las babas del padecimiento continuo y acceden a sus requerimientos.

Y, sin embargo, hay millones y millones de seres que comen con menos de un euro al día (se imaginan ustedes el que tengamos que vivir con un euro al día incluida comida y carburante) , y sin techo dónde resguardarse, con hijos hambrientos y malolientes que son esponjas de las más terribles enfermedades. No tienen móvil, ni pantalla panorámica, ni vehículo, ni ... que llevarse a la boca. Si hablas con ellos no transmiten quejas. Aceptan lo que son, en algunas ocasiones, con una bondad y ternura que le dejan a uno sin capacidad de respuesta.

El sentido natural de la vida. Somos lo que somos. Y nos quejamos de puñetero vicio. No somos capaces de escrudiñar la más inquietante realidad. Somos unos privilegiados. No apreciamos lo que tenemos, aunque sea poco y las desgracias asomen a tu puerta de una manera continua. Qué bestial verdad. Nos preocupamos de las cosas banales.

Afuera nos espera un mundo lleno de vitalidad y esperanza. Más allá de golpes e injusticias. No somos capaces de levantarnos cada mañana y sentir el río de la vida fluir por nuestras venas. Como decía un proverbio chino, "Todo camino tiene sus charcos". Pues, entonces, pongámonos unas buenas botas y pasemos por encima de ellos. Podemos. Pues manos a la obra.

Dignifiquemos la condición humana y su forma de coexistir acordándonos de aquellos que padecen y sufren diariamente y no ponen reclamaciones.

1 comentarios:

  1. Discupa que no contestara a tu mail, voy muy muy liado intentando sobrevivir

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