martes, 12 de julio de 2011

El 12.7.11 por Roberto MARTÍNEZ en    Sin comentarios
No hay que darle más vueltas a una especie de peonza que siempre gira en el mismo sentido aburrido e incapaz.

Si no somos capaces de crear las condiciones de que fluyan los créditos a las pequeñas y medianas empresas, que son el núcleo central de toda actividad económica, ni dicha actividad ni el el empleo se ractivarán a corto plazo. Si no fluyen los créditos a las empresas, jamás habrá creación de empleo duradera y sostenible, y por tanto no será factible y real un relanzamiento de nuestra economía. Las cosas, cuanto más claras como dice un compañero de profesión, mejor. Y si, ni siquiera somos capaces de quitarnos ese miedo eterno que nos cubre las sombras del empuje, tampoco habrá nada más que vacío.

Hoy se ha celebrado en la Cámara de Comercio de Alicante una Jornada ICO sobre información de los Instrumentos Financieros de Apoyo Empresarial, en la que han intervenido prestigiosos ponentes sobre la materia, y centrada en la labor que está realizando el ICO en estos momentos.

Muy interesante, sin duda. Pero más de lo mismo. El ICO y sus dos entidades colaboradoras como son el BBVA y el Banco Santander han reiterado el mismo mensaje, las mismas estadísticas, la misma información que ya sabíamos y sus posibilidades. Sólo la intervención del Presidente de la Comisión Jurídico Financiera de la Cámara, Cristóbal Navarro, ha posibilitado un debate, con el eje central del problema y abordando la realidad lógica y adyacente de la situación actual de coyuntura económica y crediticia, que no es, sino la problemática del acceso a la financiación de las empresas, especialemnte las pymes.

En la realidad que convivo diariamente con los problemas de las empresas y los empresarios de todo tipo y sector, me ha llamado la atención las intervenciones de los respresentantes del BBVA y del Santander. Muy curiosas, aparte de que han dicho lo mismo pero vendiendo algo que en ningún caso existe en este limbo patriótico de la inexistente confianza en nuestras posibilidades de impulso empresarial, que ellos mismos, y paradójicamente fomentan.

Estas entidades deberían darse cuenta de que nuchos proyectos viables tanto de emprendedores como de empresas existentes que apuestan inequívocamente por la innovación, mueren en la mesa del Director de sucursal de turno por diversos motivos: desde la falta de interés en tramitarlos a su departamento de análisis porque se han convertido en verdaderos auxiliares; desde la falta de interés propio del mismo Director en leerse y analizar el proyecto; desde el desconocimiento puro de la realidad; en la falta de garantías personales y reales cuando esas mismas garantías sí valían a otras operaciones crediticias; desde la falta de pulcritud en argumentar que un proyecto emprendedor lo que necesita es recorrido, etc, etc

Son las mismas entidades financieras las que frenan la economía. O es el miedo. O es la falta de interés. Es la pura realidad. Los proyectos viables duermen el sueño de los justos varios meses, y eso es imperdonable.

Sólo podremos hablar seriamente de plena recuperación cuando la economía cree empleo neto al ritmo suficiente para empezar a enjugar los cinco millones de parados. El endurecimiento y la falta de los créditos sigue muy presente a pesar de las estadísticas del ICO. Si la savia crediticia no llega a la economía, la inversión se para y se genera una elevada tasa de mortalidad empresarial...y así es inviable crear empleo.

No son excusa los dos años perdidos en el proceso de reestructuración de las cajas y del sistema financiero. El Banco de España debería haber agilizado mucho antes el proceso de reestructuración financiera.

No nos perdamos en vanas estadísticas y espúreas intenciones. La clave de la recuperación económica está en la vuelta de la fluidez del crédito. Y en la apuesta inequívoca en el cambio de modelo económico. Y en la generación de confianza ante los mercados que pasan por no oir las sandeces habituales de nuestro equipo de gobierno, como son que tienen la clave para recuperar el empleo si ganan las elecciones. No hay mayor burla a la inteligencia. Si ya las tienen, no sé a qué esperan.